Las españolas Abertis, controlante de los accesos Norte y Oeste a la Ciudad de Buenos Aires, y OHL -accionista principal de la autopista Ezeiza-Cañuelas- habrían logrado que el canciller Miguel Angel Moratinos las incluya en sus oraciones, o sea en el pedido de reajuste tarifario que intentará consensuar con la presidente Cristina de Kirchner.
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La situación más complicada parece ser la de Autopistas del Sol (Ausol - Acceso Norte), que hace tres años renegoció su abultada deuda totalmente expresada en dólares, previendo un reacomodamiento de los peajes, gradual y conservador.
Esa modesta suba nunca se produjo porque el gobierno sigue sentado sobre el peaje; además, cuando les permitieron un incremento les prohibieronextenderlo a los camiones, obvia concesión al sindicato de Hugo Moyano (aunque parezca que no, el gremio vela también por los intereses de sus patronos), lo que redujo de manera substancial el impacto del ajuste sobre las cuentas de AUSOL. Ante este panorama, la empresa que construyó y opera la Panamericana podría enfrentar serias dificultades para cumplir con el pago de sus obligaciones ya renegociadas.
Más tranquilos
Las situaciones del Acceso Oeste (en manos del Grupo Concesionario del Oeste, también del megagrupo Abertis) y de la Autopista Ezeiza Cañuelas (Autopistas al Sur, cuya propiedad comparten la española OHL y las locales Meller y Grupo Galicia) no aparecen tan complejas en lo que hace a sus deudas: ambas tenían parte de sus pasivos expresados en pesos, y la devaluación no les «pegó» tanto como a AUSOL.
En este contexto, los constructores le habrían hecho llegar ya sus inquietudes a la Cancillería española, cuya secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, llegará al país el mes que viene, como avanzadilla del viaje que hará su jefe, Moratinos, en junio próximo. Es un hecho que el tema tarifario, que afecta no sólo a las concesiones viales sino también a empresas energéticas, aéreas, etc., será uno de los que traerá en su valija esta funcionaria.
De todos modos, las peleas de fondo las protagonizarán Cristina de Kirchner y Moratinos en mayo en Lima, con revancha en junio en Buenos Aires. Está programado que la Presidente argentina y el canciller español se vean las caras en la capital peruana en el marco de la cumbre España-América; un mes después, el socialista español viajará a la Argentina. En estos tres meses, entonces, se juega el futuro de buena parte de las inversiones de empresas españolas en la Argentina.
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