El FMI pronosticó que la economía argentina crecerá el año que viene 3,6%, porcentaje sensiblemente inferior al crecimiento de los últimos años (mayores a 8%), e incluso que al de 2008, estimado por el organismo en 6,5%. Además, el Fondo incluyó en su informe una frase con la que pone en duda de manera explícita las cifras de inflación del INDEC.
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La fuerte desaceleración de la economía argentina se dará, principalmente, por el impacto de la peor crisis financiera desde la década de 1930, tal como indicó el FMI en su Panorama Económico Mundial (WEO, su sigla en inglés) difundido ayer en Washington.
En este sentido, el Fondo estima que el año que viene el mundo aminorará su expansión económica y, de estimar en julio que el crecimiento se iba a ubicar en 3,9% en 2009, ahora el pronóstico es de 3%. También para este año se redujo la perspectiva, de 4,1% proyectado en julio a 3,9% actual.
Incomodidad
En su peor pronóstico en años, el FMI indicó que América Latina tendrá un incremento de su PBI de 3,2% en 2009 y cerrará este año con una expansión de 4,6%. «Las economías latinoamericanas enfrentan una incómoda combinación de desaceleración de la actividad, condiciones externas más difíciles, y una persistente alta inflación», diagnosticó el organismo, al tiempo que sugirió que «ante la fluctuación rápida de capitales, los países deberán responder rápidamente para garantizar la liquidez adecuada, mientras utilizan el tipo de cambio para absorber parte de la presión».
Además, indicó que un descenso más importante en el crecimiento global podría provocar una fuerte caída en los precios de las materias primas, al tiempo que las condiciones financieras externas que enfrenta América Latina podrían continuar tensándose.
En línea con la caída de los precios de los commodities, el FMI estima que la región pasará del superávit en su cuenta corriente actual a déficit. En particular, para la Argentina pronostica que este año el superávit comercial será de 0,8% del PBI (en 2007 fue de 1,7% y en 2006, 2,6%) y, para el año que viene, habrá un déficit en la balanza comercial que representará 0,6% del producto.
Desendeudamiento
«No vemos las presiones importantes sobre la posición fiscal que hemos visto en ralentizaciones anteriores», opinó en conferencia de prensa Charles Collyns, subdirector del Departamento de Análisis del FMI. El gasto público creció « bastante rápidamente» en América latina, pero lo mismo hizo la recaudación, con lo que los países fueron capaces de reducir su nivel de deuda en los últimos años, explicó Collyns.
Por países, abandera las expectativas de crecimiento Perú, con un repunte esperado del PBI en 2009 de 7%. La mayoría del resto de países crecerá en el orden de 3% el año que viene: Chile (3,8%), Brasil (3,5%), Colombia (3,5%) y Ecuador (3%).
Estados Unidos, en el ojo del huracán financiero, sólo crecerá 1,6% este año, y en 2009 podría acercarse a la recesión, con 0,1%. Por su parte, la zona euro subirá 1,3% en 2008 (2,6% en 2007) y un también muy modesto 0,2% en 2009. «La situación es excepcionalmente incierta y sujeta a riesgos considerables. Incluso si se implementa con éxito el plan de Estados Unidos, el riesgo de una contrarreacción permanecerá probablemente en niveles excepcionalmente altos durante cierto tiempo», advirtió el organismo.
En tanto, el nuevo economistajefe del FMI, Olivier Blanchard, dijo que la medida conjunta era un paso en la dirección correcta, pero agregó que se necesitarán nuevos movimientos a medida que la economía se desacelera. «Cincuenta puntos básicos no son nada», aseguró Blanchard en una conferencia de prensa. Sin embargo, indicó que la política monetaria era sólo parte de la respuesta, y sostuvo que se necesitarán nuevas acciones para estimular los mercados crediticios. «Se necesita más, particularmente en Europa», sostuvo.
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