10 de octubre 2005 - 00:00

"Para marzo discusión por salarios puede ser salvaje"

Abel Viglione
Abel Viglione
Para Abel Viglione, las acusaciones del gobierno contra supermercados y otras grandes empresas como culpables de la inflación se deben a que se están buscando «consciente o inconscientemente chivos expiatorios». Para el economista de FIEL, las causas del rebrote inflacionario son otras: los aumentos de salarios y jubilaciones, reajustes de precios de servicios públicos, gasto electoral y las compras de dólares del Banco Central. Advierte además que la situación puede empeorar para marzo de 2006 y pronostica que la discusión salarial puede ser salvaje para esa época y provocar un descalabro. Viglione afirma además que este año la economía crecerá 7,5% y que hacia adelante se aproxima la gran batalla: el incremento de la inversión.

Periodista:
El gobierno señaló a los supermercados y a algunas empresas fabricantes de consumo masivo como culpables de la inflación por cartelización. ¿Es un enfoque correcto?

Abel Viglione: Para nada. No hay nada que demuestre que estas empresas incurren en cartelizaciones o situaciones por el estilo. En realidad, lo que el gobierno busca con esto, consciente o inconscientemente, es encontrar chivos expiatorios para distraer la atención. En campaña política, cuando aparecen eventos en contra, como puede ser la suba en el índice de precios al consumidor, hay que buscar un chivo expiatorio
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P.:
¿Cuál es la causa entonces de la aceleración en el incremento de los precios?

A.V.: Hay una combinación de factores. Por un lado, los precios de los servicios, que lentamente se van reacomodando. Y aquí faltan aún que los servicios públicos avancen en este fenómeno. En algún momento las tarifas de los teléfonos y del gas se van a ajustar. A todo esto se suma un cóctel de políticas públicas activas de incrementos de los salarios del sector privado y el alza de los mínimos. Esto de la mano de las mejoras en las jubilaciones, proceso que además parece que se generalizará a más sectores. El tercer factor es la expansión del gasto público por motivos electorales. Si a todo esto se le agrega la política del Banco Central de mantener el dólar a $ 2,9 con compras diarias que promedian los u$s 80 millones, allí tiene las causas
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P.:
¿Cree que todos estos factores en el mediano plazo se calmarán?

A.V.: Lamentablemente hay amenazas serias. Existe una voluntad de continuar con la política de compras del Central y, como dijimos, aún faltan los reajustes de precios en los servicios públicos. Pero lo peor, estimo, se puede dar aproximadamente para marzo de 2006, cuando se reabra la puja salarial prometida a muchos sindicatos. No se olvide que entre fines de este año y ese mes del próximo vencen muchos acuerdos sectoriales y varios convenios colectivos definitorios de políticas de sueldos. La discusión salarial para 2006 será salvaje y provocará un descalabro, excepto que volvamos a la política de 2004 que tuvo el Presidente y su ministro y dejen de expandir el gasto
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P.:
¿Esto puede provocar que el problema inflacionario en la Argentina se transforme en una cuestión estructural?

A.V.: La suba del costo de vida para 2006 trepará a 12%, con lo cual se demuestra que hemos pegado un salto en tasa de inflación, un salto de escalón bastante importante. Ya estamos en el grupo de países que están en los dos dígitos
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P.:
¿Qué pronóstico de crecimiento hace para este año?

A.V.: La última estimación de FIEL habla de un alza en el PBI para 2005 de 7,5%, lo que representa un número muy alto.


P.:
¿Cómo ve la posición de Roberto Lavagna dentro del gobierno de Néstor Kirchner luego de las elecciones?

A.V.: Creo que si no se queda en Economía, va a ser canciller, porque es muy activo para el actual gobierno y lo van a tratar de mantener. No convienen cambios radicales porque de ahora en más se debe enfrentar la batalla de las batallas, que es el incremento de inversión contra el alza del producto
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Entrevista de Carlos Burgueño

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