Para el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, existe un descenso permanente y sistemático del empleo en negro, que se suma a 50% menos de desocupación. Además, afirmó: «El gobierno argentino está convencido del valor del empleo decente como elemento central de su estrategia de desarrollo y de eliminación de la pobreza, cuya promoción constituye una verdadera política de Estado».
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Las declaraciones del ministro tuvieron lugar ayer en su disertación ante la 95ª Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, que se desarrolla en Ginebra, Suiza, y que se realizó con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Trabajo Infantil.
Es posible que los sistemas de seguridad social puedan servir en algunos países para fortalecer los mercados de capitales y es cierto que en determinados esquemas macroeconómicos representen una variable que incida en la competitividad. No debemos dejar nunca más en la puerta de los mercados al trabajo como relación social que nos convierte en ciudadanos con derecho a acceder al sistema de salud, a la protección contra el desempleo y la enfermedad o el derecho a la formación profesional.
El olvido de estos valores está en el origen de la crisis de nuestro sistema educativo, de la pobreza y la desprotección de miles de argentinos, de la debilidad de sus instituciones, de la fractura social que todavía nos atraviesa.
El gobierno busca lograr el crecimiento económico con equidad y sobre todo con inclusión social. Si bien falta mucho, los resultados están a la vista y la tendencia es clara. Por eso destacó que en la actual gestión se bajó el desempleo 50% y se registra un proceso de descenso permanente y sistemático del trabajo no registrado.
Se buscará mejorar la protección social a través de una Ley de Riesgos de Trabajo que ponga énfasis en la prevención de éstos, respete los principios constitucionales, mejore las prestaciones a los trabajadores y otorgue seguridad jurídica a los empleadores.
Otra meta es consolidar un conocimiento mayor y más preciso del mundo del trabajo en general y de las condiciones laborales en particular, con estudios y estadísticas que otorguen respaldo y racionalidad a las políticas laborales.
Otro objetivo es el fomento de la negociación colectiva para contribuir a fortalecer los sindicatos y empleadores responsables como actores sociales insustituibles de la democracia en las relaciones laborales.
Algunas minorías -responsables de la precarización del trabajo y la fragmentación social en nuestro paísinsisten en las mismas propuestas que nos llevaron al infierno del que estamos saliendo.