Washington (Reuters) - Los paraísos fiscales en el extranjero (offshore) utilizados por los sectores con grandes ingresos cuestan a los contribuyentes de Estados Unidos entre u$s 40.000 y u$s 70.000 millones anuales, y deben ser cerrados, según dijo un panel del Senado.
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En un informe de esa subcomisión difundido el lunes, algunas personas ricas fueron identificadas por nombre y apellido como abusadores de paraísos fiscales. El Subcomité de Investigaciones Permanentes del Senado investigó por años las estructuras impositivas, apuntando a los abogados y banqueros que están detrás de ellas y a las empresas que las utilizan.
En un nuevo informe, el panel nombró como abusadores de los paraísos fiscales a individuos como el magnate del sistema de salud de Nueva York Robert Wood Johnson IV, el millonario de Hollywood Haim Saban, y los hermanos Wyly, de Texas. También incluye entre los paraísos fiscales a Belice, las islas Vírgenes, la Isla de Man y Panamá, entre otros.
«Nuestra investigación pone al descubierto abusos de paraísos fiscales que utilizan fideicomisos falsos, corporaciones pantalla, y transacciones económicas falsas para esconder el hecho de que hay ciudadanos estadounidenses (...) evadiendo impuestos», dijo el senador demócrata por Michigan, Carl Levin.
El republicano Norm Coleman, por Minnesota, presidentedel subcomité, dijo: «La utilización de jurisdicciones 'offshore' para ocultar ingresos es injusta (...) Debemos cerrar esas lagunas jurídicas». Este subcomité tenía prevista una audiencia sobre el tema hoy por la mañana, cuando iban a testificar Johnson, Saban y Michael French, un ex socio de los hermanos Wyly.