Desde el inicio de la medida de fuerza, hace once día atrás, el campo habría perdido negocios por 300 millones de pesos, dado que se paralizó la entrega de granos y la venta y faena de ganado.
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Según un informe difundido hoy por un matutino porteño, el mercado de Hacienda de carnes perdió ventas por casi 96 millones de pesos, en los primeros diez días de paro.
En el caso del mercado de granos, se habrían perdido negocios por unos 170 millones de pesos, mientras que demorar un barco en un puerto por falta de carga representa un costo de hasta 500 mil dólares diarios.
En tanto, la industria láctea dejaría de producir unos 23 millones de pesos diarios, de cumplirse la amenaza de bloqueo total de usinas.
Según informan asociaciones de consumidores, los productos ya empiezan a escasear en varias zonas del conurbano, y además se suma que la poca oferta generó incremento en los precios de los alimentos.
El campo cumple hoy once días consecutivos de paro y, en este contexto, el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, reclamó que el Gobierno Nacional "reformule la propuesta" de retenciones agropecuarias.
En tanto, tal como lo anticipó el ministro de Economía, Martín Lousteau, la Administración Nacional estaría evaluando complementar las retenciones con medidas como morigerar los costos de insumos, fertilizantes y fletes, según correspondan a cada sector del campo, a su volumen de producción y a la región en donde se desarrollan, siempre que se levante el paro.
También podría aplicar subsidios o beneficios impositivos e incluso financieros.
En declaraciones radiales, Binner reiteró que se debe abrir entre el Gobierno y el campo una instancia de diálogo, "porque en el enfrentamiento perdemos todos".
No obstante, aclaró que "debe haber una participación activa de los gobernadores y de los ministros de las provincias", en especial de aquellas que son fundamentalmente agropecuarias como la propia Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires y La Pampa.
"Necesitamos tener un política agropecuaria", reclamó el gobernador santafecino, pero aclaró que ésta "tiene que surgir de todos los sectores" involucrados.
Ante la posibilidad de que se presente una estampida de violencia entre camioneros y ruralistas, Binner negó que esto pueda suceder en Santa Fe, porque si bien tienen "un cuadro dado por la protesta", no se presenta una situación "conflictiva que pueda llegar a hechos de violencia".
Mientras los productores anunciaron para mañana el endurecimiento de la medida de fuerza, con cortes de rutas en la ruta 14 (arteria fundamental para la circulación de tránsito en el Mercosur), en el cruce Rosario-Victoria y en el Túnel Subfluvial, se espera la voz de la presidenta Cristina Kirchner.
Desde El Calafate, la primera mandataria habría pedido que los gobernadores oficialistas salgan a negociar el levantamiento del lock out agropecuario, a cambio de la implementación de medidas complementarias, especialmente destinadas a los pequeños productores.
De esta manera, el Gobierno pretende evitar el levantamiento espontáneo de los productores del interior que, según las propias entidades del campo, estaría rebasando el control y amenaza con desbordarse.
En este contexto, el levantamiento del paro está cada vez más lejos, si el Gobierno no decide dar marcha atrás con la aplicación de retenciones móviles para soja, girasol, maíz y trigo y, por el contrario, se vislumbra como respuesta oficial el cierre total de exportaciones de carne.
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