Nueva York (Reuters) - El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, dijo ayer en su primer discurso público tras haber asumido el cargo que los crecientes costos de la seguridad social eran un desafío clave para la economía del país, al tiempo que dio su apoyo a un dólar fuerte.
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Al hablar en la Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia, Paulson dijo que «parecía que el crecimiento de la economía se estaba desacelerando a un ritmo más sustentable», y señaló que «era crucial mantener mercados abiertos que permitan que la actividad siga creciendo». Durante su discurso y en una entrevista con el canal de televisión CNBC, reiteró que «la política del dólar fuerte es algo que conviene a Estados Unidos», en una declaración en línea con la visión de su antecesor John Snow.
«Creo que el dólar fuerte es de interés nacional, y el valor de la moneda debería estar determinado en un mercado abierto y competitivo, basado en los fundamentos económicos subyacentes», dijo. La aparición tuvo poco de improvisada. Paulson no aceptó preguntas de la audiencia ni de la prensa, que lo siguió desde la Bolsa de Nueva York, donde recorrió el piso de operaciones.
Transición
El ex presidente de Goldman Sachs dijo que la economía estaba fuerte pero «en transición» a un crecimiento menor. «Pareciera que estamos viendo a la economía hacia una transición a una tasa de crecimiento más sostenible, similar al patrón que vimos a mediados de la década de 1990».
La semana pasada, el gobierno dijo que la economía estadounidense se desaceleró a 2,5% en el segundo trimestre, por debajo de 5,6% de los tres primeros meses del año. Durante la entrevista con CNBC, Paulson negó de plano las sugerencias de que la economía de Estados Unidos esté enfrentando una recesión. «Absolutamente no», dijo, y agregó que la economía crece, la recaudación impositiva es saludable y el déficit presupuestario se está reduciendo.
A un nivel de alrededor de 2,3% del PBI, el déficit fiscal está en línea con los promedios globales, dijo Paulson. Sin embargo, agregó que el gasto debe ser reducido a largo plazo para asegurar que no crezca aún más.
Atentos
Los mercados cambiarios estaban prestando atención de cerca a sus comentarios sobre el dólar porque a diferencia de sus antecesores Paul O'Neill y John Snow, Paulson no quiso usar su audiencia de confirmación en el Senado como una plataforma para respaldar la política del «dólar fuerte».
También dijo que China debería continuar con las reformas de su política cambiaria y permitir que el yuan opere con mayor libertad para igualar el campo de juego en términos del comercio internacional. «Los chinos tienen que mostrar más flexibilidad con su moneda, no hay dudas de eso», dijo Paulson, quien ha visitado China unas 70 veces.
Una mayor flexibilidad de la cotización del yuan beneficiaría a Estados Unidos, al resto del mundo y también serviría para enfriar la economía del gigante asiático, que parece estar sobrecalentándose. «Tienen que trabajar más para desarrollar su mercados de capitales. Alentamos a que China abra sus mercados», declaró.
En el frente doméstico, Paulson dijo que impulsará políticas destinadas a mantener e incrementar la confianza en la economía estadounidense, y a elevar la productividad de Estados Unidos. Paulson viajará a Asia el mes próximo, cuando se reunirá en Singapur con los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete, y probablemente también vaya a China.
El funcionario dijo a los estudiantes de Columbia que cuando visite Asia «el comercio encabezará la agenda».
Algunos legisladores estadounidenses pretenden imponer aranceles sobre las importaciones chinas si Pekín no revalúa su moneda. Paulson dijo que estaba preocupado por una «ola de proteccionismo» y prometió combatir esa tendencia, algo que podría enfrentarlo con dos senadores que impulsan sanciones contra China.