La decisión va en línea con la política oficial de favorecer un aumento de la oferta de productos para reducir la presión inflacionaria. En este caso, se busca hacerlo a través de un aumento de la capacidad prestable de los bancos.
Los préstamos en la moneda norteamericana crecieron 51,6 por ciento durante 2005 y totalizan los u$s 2.313 millones. Se estima que la capacidad de aumentar préstamos que tienen los bancos no supera los u$s 1.000 millones.