El gobierno y los bancos desde hoy buscarán una nueva salida al «corralito». Planean ofrecer varias alternativas a los ahorristas. Quieren dar más flexibilidad a los depósitos reprogramados y se podría usarlos nuevamente para la compra de autos y viviendas. Otra variante: que los ahorristas puedan tener participaciones de un fondo fiduciario integrado por los créditos que dio cada banco. Ayer Eduardo Duhalde agregó la posibilidad de que con los depósitos que fueron reprogramados se puedan comprar tierras fiscales. Se podría mantener la opción a ahorristas de acceder a BONEX. En la plaza hoy se espera más tranquilidad: el Central no tuvo que asistir a entidades en 15 días (éstas tampoco lo pidieron).
La excusa oficial fue el alto costo fiscal que el plan tendría para el Estado. Por su parte, los bancos tampoco estaban de acuerdo con aportar garantías especiales para los bonos destinados al público.
El sábado hubo reuniones de técnicos del Ministerio de Economía con los del Banco Central, en donde se analizaron escenarios alternativos para el tratamiento de los depósitos.