29 de octubre 2004 - 00:00

Pese a la pesificación hubo fallo a favor de ahorrista

A 48 horas del fallo de la Corte Suprema de Justicia que convalida la pesificación de los depósitos, el Juzgado N° 5 en lo Contencioso Administrativo de Córdoba resolvió a favor de un ahorrista originario en dólares. Los jueces de primera instancia no están obligados a tomar la sentencia de la Corte como jurisprudencia, ya que para ellos el fallo no es vinculante. La vinculación se da por una adhesión lógica cuando los fallos del más alto tribunal no colisionan con la Constitución, que es lo que les da lo que en derecho se conoce como "fuerza moral" para que los respeten. Pero no son sólo los cuestionamientos jurídicos los que hacen vulnerable la medida, sino que los jueces sienten que los han agraviado por argumentos de los jueces supremos que los acusan de dar amparos lesivos para el país. El otro conflicto se desatará cuando los ahorristas beneficiados con los nuevos fallos, que saldrán de los jueces de primera instancia que están en desacuerdocon la Corte, vayan a cobrar con el oficio en la mano a los bancos, los que, se descuenta, se negarán a pagar. ¿Se volverán a ver escenas de gerentes de sucursales esposados como al principio de la crisis? El fallo de la Corte, lejos de cerrar el problema de los depósitos en dólares, lo ha agravado.

Lejos de dar un cierre definitivo al problema de los ahorristas en dólares, el fallo de la Corte Suprema de Justicia lo agravó y despertó un conflicto dentro de la Justicia misma y con los bancos.

Ayer se conoció que el juzgado Número 5 en lo Contencioso y Administrativo de Córdoba falló a favor de un ahorrista originario en dólares. Es el primer fallo que va contra la decisión de la Corte.

Muchos jueces objetan la pesificación que votó la Corte Suprema para el caso Bustos y dicen que no afecta al ahorrista originario que depositó dólares en los bancos, que rige sólo para ese caso. El derecho de propiedad de ese ahorrista, que es el que le permite que se le reintegren los dólares que depositó, sigue vigentes.

• Cursos acelerados

Como todo fallo polémico, obliga a los afectados a hacer cursos acelerados de derecho. Y, así, los damnificados aprendieron, a partir de sus abogados, que el fallo de la Corte no es vinculante para los tribunales inferiores, por lo que el hecho de que jueces de primera instancia sigan dándoles la razón a ahorristas no significa desobediencia alguna. La Constitución permite, cuando los fallos no son claros, que no sean acatados por fuerza moral. Los jueces pueden dictar sentencias distintas alegando que defienden la Constitución. Hay medio millón de fallos atrás de la decisión de la Corte que la contradicen y que se apoyan en los dos fallos anteriores de esta misma Corte: el caso Smith y el de San Luis.

El problema más grave y concreto se va a producir cuando se decida ejecutar la sentencia y el ahorrista se presente con el oficio del juez al banco para que le devuelva su depósito en dólares.
La resistencia descontada del banco originará un conflicto que puede repetir escenas de años anteriores con gerentes esposados, si alguien decide que la sentencia se cumpla tal como lo determinó el juez.

Los fundamentos de la Corte, por otra parte, han creado un fuerte malestar entre los jueces que se sienten agraviados por el máximo tribunal, ya que se los critica por los fallos a favor de los ahorristas. Ellos aducen que si hay medio millón de causas que les dan la razón a los depositantes, es porque hay fundamentos ciertos; el principal, el derecho de propiedad.

En los próximos días, tal vez, se vean más fallos a favor de los ahorristas originarios, por encima de lo que diga la Corte. Muchos de los que todavía no han retirado nada de los bancos y tienen en marcha recursos de amparo creen que la batalla no está perdida.

• Irrecuperable

Lo que sí a esta altura parece irrecuperable es la seguridad jurídica y la credibilidad en la Justicia. Es difícil recordar un fallo de la Corte Suprema tan resistido y con tantos flancos vulnerables que genera la resistencia de los jueces.

Y como si no le faltaran obstáculos al fallo ayer, un ahorrista solicitó la nulidad del fallo de la Corte que avaló la pesificación de los depósitos, por considerar que
«no existió un voto de mayoría» para avalar esa medida, sino que sólo tres ministros coincidieron en su postura pesificadora (ver aparte).

El planteo de
Jorge Szkolnik se basa en las condiciones de los jueces. Eugenio Zaffaroni y Helena Highton jamás se desempeñaron el fuero contencioso administrativo; por lo tanto, no son expertos en este tema y, mucho menos, para evaluar si la convertibilidad era genuina o no. Augusto Belluscio es parte interesada en el conflicto porque se benefició con la pesificación en el pago de dos créditos que había tomado, y Antonio Boggiano votó con la presión de su destitución. Por último, Juan Carlos Maqueda no registra antecedentes como juez antes de integrar la Corte.

Vienen días de conflicto, porque el fallo ha irritado tanto que ahora los ahorristas van por más:
están pensando en presentar nuevas demandas por los dos años que no les pagaron intereses y daño moral, juicios que llevarán años resolver y que penderán sobre la estabilidad del sistema financiero.

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