El precio del petróleo subió ayer casi 2% y alcanzó un nuevo máximo histórico en el mercado de Nueva York al cerrar a 80,57 dólares, debido en parte a la desconfianza de que el nivel de oferta sea insuficiente para atender la demanda a nivel mundial. La cotización echó por tierra de momento las previsiones de la OPEP sobre una baja en el precio del crudo.
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Los contratos de la variedad West Texas Intermediate para entrega en octubre subieron ayer 1,47 dólar y finalizaron, por segunda vez en una semana, por encima de 80 dólares, un nivel que no se había alcanzado nunca desde que en 1983 comenzó a negociarse este tipo de contratos en el mercado neoyorquino.
El fuerte salto ocurrió horas antes de la reunión que celebrará el Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal de Estados Unidos, en la que se espera que se apruebe un recorte de los tipos de interés de al menos un cuarto de punto.
La rebaja de los intereses podría contribuir a aliviar las dificultades que atraviesa el mercado del crédito hipotecarioy de la vivienda en EE.UU., y estimular el avance de la economía de ese país. Esa perspectiva alienta las expectativas de que la demanda de crudo y combustibles se mantenga fuerte en los próximos meses, lo que tiende a presionar al alza los precios.
Escaso
El incremento de producción de medio millón de barriles diarios a partir de noviembre, que aprobó la OPEP la semana pasada, tampoco sirvió para calmar los ánimos en el mercado, y algunos expertos consideraron que el incremento es escaso y llegó tarde para atender el consumo que se prevé para finales de año.
Los analistas del banco de inversiones Goldman Sachs consideran que el precio del crudo alcanzará los 85 dólares a finales de este año y llegará a 95 dólares en 2008, según una reciente revisión de sus previsiones anteriores.
Pese al máximo histórico con que cerró, el precio del crudo de Texas llegó a descender durante la jornada hasta 78,25 dólares, después de debilitarse la tormenta tropical Ingrid durante el fin de semana.
La temporada de huracanes en el Atlántico, que está en su mayor punto de actividad, es uno de los asuntos que más inquietan al mercado, por el riesgo que puede representar para la producción de gas natural y de petróleo en el Golfo de México si llegan a esa región.
Los operadores aguardan también los datos de reservas de crudo y de combustibles en EE.UU., que se difundirán mañana, y que en las últimas evaluaciones reflejaron una persistente merma en las existencias, lo que contribuyó al alza de los precios
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