Nueva York (Reuters, AFP) - Los precios del petróleo marcaron ayer un nuevo récord histórico al subir por encima de los 44 dólares el barril, después de que el presidente de la OPEP (Organización de Países Exportadores), Purnomo Yusgiantor, dijo que era poco lo que el cartel podía hacer para que bajaran las cotizaciones. La variedad West Texas Intermediate (WTI), de referencia en EE.UU. y la Argentina, llegó al mediodía a 44,24 dólares el barril, el nivel más alto desde que los futuros del petróleo comenzaron a cotizar en la Bolsa de Nueva York en 1983, para cerrar a 44,15 dólares. El precio subió 8,49 dólares desde el 29 de junio y 11,63 dólares desde el comienzo del año, y los analistas ya sitúan el siguiente escalón en 50 dólares.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En tanto, el precio del crudo Brent de Londres cerró a 40,67 dólares el barril, el nivel más alto desde la Guerra del Golfo de 1991 cuando marcó el récord histórico de 40,95 dólares.
El aumento sostenido de los precios del petróleo acrecentó las preocupaciones acerca del crecimiento económico en Estados Unidos y en Europa. Un dato revelador sobre el impacto del alza del crudo es que el gasto de los consumidores estadounidenses tuvo en junio su mayor caída en tres años, según informó el gobierno de Washington.
El titular de la OPEP dijo ayer que el cartel no dispone de petróleo extra para enfriar las cotizaciones. «El precio del petróleo está muy alto, es una locura. No hay reservas adi cionales», dijo. Añadió que si bien Arabia Saudita, el primer exportador del mundo, puede incrementar la producción, no puede hacerlo inmediatamente.
La OPEP, que cuenta con 40% de las reservas mundiales, está llegando a producir cerca de 30 millones de barriles por día de crudo por primera vez desde 1979. La entidad que a partir de este mes elevó su límite oficial de producción a 26 millones de barriles, estuvo produciendo por sobre su propio techo para intentar bajar los valores. Se cree que para extraer más petróleo que en la actualidad hacen falta inversiones que demandarían por lo menos uno o dos años en dar resultados. En este momento, se estima que la OPEP sólo podría producir un millón de barriles adicionales, el nivel más bajo desde el inicio de la década del '90. A esta situación se suman la inestabilidad política en Medio Oriente, el temor a nuevos atentados terroristas y la situación del gigante petrolero Yukos, que corre el riesgo de perder su principal unidad de producción si no reembolsa, en el plazo de un mes, 3.400 millones de dólares que, según la Justicia, adeuda por impuestos impagos correspondientes al año 2000.
La crisis de Yukos preocupa también a la OPEP pues, según su presidente, ningún país estaría hoy en condiciones de compensar un corte de su producción. «Estamos inquietos frente a la posibilidad de que Yukos no produzca más», dijo Yusgiantoro.
Dejá tu comentario