Nueva York (Reuters) - El crudo marcó ayer un récord por encima de los u$s 80 el barril, luego de que el huracán Humberto obligó el cierre de varias refinerías en Estados Unidos y despertó los temores sobre una posible estrechez de combustibles en el invierno boreal.
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El crudo negociado en la Bolsa Mercantil de Nueva York ganó 18, a un precio de cierre récord de u$s 80,09 el barril, tras avanzar durante la jornada a un máximo histórico de u$s 80,20.
Por su parte, el crudo Brent de Londres bajó 28 centavos, a u$s 77,40 el barril.
El avance de los futuros de la nafta impulsó a los contratos del petróleo, luego de que el ciclón Humberto obligó el cierre de varios canales de navegación y tres refinerías tras tocar tierra en Texas, antes de que su intensidad fuera degradada a la de una tormenta tropical.
Total, Conoco y Shell cerraron sus refinerías en Port Arthur, Texas, tras un apagón eléctrico.
Pese a que cuadruplica el nivel de 2002, el precio del petróleo -cuando es ajustado por la inflación- está por debajo de los máximos de u$s 90 el barril de la revolución iraní de 1979 y el comienzo de la guerra entre Irán e Irak al año siguiente.
Los fuertes fundamentos y la reciente alza de los precios han alentado la entrada de inversores al mercado petrolero, debido a que su actual estructura incentiva retornos favorables.
«El modesto crecimiento de la demanda sumado a incrementos de producción poco significativos ha causado que los inventarios de petróleo caigan fuertemente, creando un margen de cobertura en la curva del precio del crudo, lo que es una señal muy alcista», dijo Jeffrey Currie de Goldman Sachs.
El margen de cobertura se da porque el petróleo con entrega a corto plazo es más caro que el petróleo a largo plazo. En este contexto, los inversores hacen dinero al vender el petróleo a corto plazo y al comprar contratos a más largo plazo.
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