Nueva York - El precio del petróleo bajó ayer y cerró por segunda vez en una semana por debajo de u$s 80, luego de la breve euforia del lunes provocada por las múltiples medidas de los gobiernos destinadas a rescatar a entidades financieras, y debido a las expectativas sobre una recesión mundial.
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En la Bolsa de Nueva York, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en noviembre terminó en u$s 78,63, con una baja de u$s 2,56 (o 3,15%) en relación al cierre del lunes. En Londres, el Brent del mar del Norte cerró a u$s 74,53, con un descenso de u$s 2,93.
«Los inversores recordaron que los mercados de la energía estarán dominados por la situación de la demanda», constató un analista de Lipow Oil Associates a «AFP». La incertidumbre sobre el nivel de consumo ya viene influyendo fuertemente en la caída de los precios registrada después del récord alcanzado en julio (acumula 46,6%).
«Mientras que los mercados monetarios podrían retornar a una imagen de normalidad, la economía general continúa dirigiéndose -si no se encuentra ya en ella- hacia una recesión», consideró un experto de BMO Capital Markets a «AFP».
Afirmó también que «la incertidumbre sobre las pérdidas de empleos y la reducción de los ingresos harán que los consumidores controlen sus compras. La demanda (de crudo y combustibles) sufrió y continuará sufriendo». Añadió que incluso si las condiciones en los mercados financieros mejoran y los bancos vuelven a prestar dinero, «tomará tiempo antes de que eso tenga un impacto sobre el consumo».
El mercado del petróleo prevé además que los stocks en EE.UU., cuya difusión se postergó hasta mañana, muestren nuevamente un aumento significativo en la última semana, lo que también incidió en la jornada de ayer.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) y el Departamento de Energía de EE.UU. ya redujeron en los últimos meses sus previsiones sobre el crecimiento de la demanda este año y el próximo, presionando a la baja los precios del crudo y de los combustibles.
El galón de nafta (3,18 litros) se vende ahora al público en EE.UU. a un precio medio de 3,16 dólares, 63 centavos o 16,7% menos que hace un mes, según datos que difunde a diario la asociación automovilista AAA, la mayor en este país. No obstante, ese precio es aún 41 centavos o 13% más alto que hace un año.
Por otra parte, hasta ayer, los esquemas de rescate conocidos provocaron que el dólar estadounidense cayera frente al euro, lo que apuntaló aún más los precios del petróleo.
El banco Goldman Sachs, que preveía hasta julio un mantenimiento de la tendencia alcista respecto de todas las materias primas, recortó el lunes su estimación para el precio del crudo estadounidense a fin de año a u$s 70 dólares, desde los u$s 115 previstos anteriormente.
Goldman también rebajó en un tercio su previsión sobre el precio promedio en 2009, a u$s 86 dólares el barril, y advirtió que el petróleo podría retroceder a u$s 50 si se agudiza la crisis financiera.
Una inminente recesión global haría que hasta los miembros más agresivos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) toleren un menor valor para su crudo, pero el grupo aún debería recortar la producción para controlar las crecientes existencias y protegerse contra un colapso de los precios.
El ministro de Petróleo iraquí, Hussain al-Shahristani, dijo que la OPEP consideraría reducir su bombeo si el mundo no demanda su petróleo. La entidad tendrá una reunión extraordinaria para analizar la evolución de la demanda el 18 de noviembre, fecha en que estaría más claro el alcance de la recesión para el último trimestre y para 2009, tanto en los países desarrollados como en los emergentes de Asia, que fueron los que motorizaron el alza en los últimos años.
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