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7 de julio 2006 - 00:00

Petroleras rechazan amenazas de huelga

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El aumento en la venta de naftas que llegó casi a 16% en el primer semestre del año deriva en una mayor rentabilidad en el segmento de estaciones de servicio, aun considerando la suba de algunos de los costos operativos.

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Con esta afirmación, empresas petroleras salieron al cruce de la ofensiva que vienen desplegando asociaciones que agrupan a estaciones de servicio para lograr un aumento en la rentabilidad de los expendedores mediante una baja de impuestos o una bonificación por parte de las refinerías.

Según un vocero de YPF, «durante los primeros seis meses del año, las ventas al mercado interno de naftas crecieron 15,9% con respecto a igual período de 2005, lo que permitió quebrar la tendencia negativa de los últimos años, y es evidente que a más volumen, más ganancia».

La fuente detalló que las ventas de naftas denominadas premium registraron un aumento significativo de 45%, y las de gasoil se incrementaron 7% durante los primeros seis meses del año.

El representante también indicó que «el mayor volumen de ventas de naftas, gasoil y GNC, junto a la creciente actividad complementaria de los minimercados y las ventas de lubricantes, les permite a las estaciones de servicio ofrecer una nueva oferta de prestaciones que impacta en una mejora de la rentabilidad de la red».

  • Dificultades

    De todas formas, las estaciones de servicio que están fuera de las redes de las petroleras, las no embanderadas o «blancas», que son actualmente unas 1.100 sobre un total de 4.700 en todo el país, tendrían dificultades. Esto es así porque están ubicadas en general en el interior y a veces en puntos poco favorables. Además, tienen menos acceso a los combustibles, porque las refinerías abastecen primero a los expendedores con los que tiene firmados contratos de suministro.

    La situación se agravó desde mediados de 2004, porque a partir de esa fecha los precios de los combustibles se mantienen congelados al público, mientras los valores internacionales treparon a niveles récords, con lo cual la importación, aunque fuera marginal, desapareció por completo.

    Si hay pico de demanda, como con el gasoil en época de cosecha, las blancas tienen que comprar a comercializadores mayoristas y venderlo a quebranto porque tienen que ofrecerlo al público al mismo valor que las embanderadas.
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