7 de mayo 2004 - 00:00

Piden que Europa presione al FMI para aliviar meta fiscal

Rodrigo Rato, nuevo Director gerente del FMI
Rodrigo Rato, nuevo Director gerente del FMI
Los países latinoamericanos pedirán a la Unión Europea en la Cumbre de Guadalajara su apoyo ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que no se contabilicen como déficit fiscal determinados gastos sociales, tales como inversiones en infraestructura.

Así lo revelaron expertos de ambas regiones en un seminario celebrado ayer en Madrid sobre la III Cumbre UE-América Latina y Caribe que tendrá lugar en Guadalajara (México) los próximos 28 y 29 de mayo, con la cohesión social y el multilateralismo como asuntos centrales de debate.

El proyecto que contó con el aval del FMI, pero sólo para Brasil, fue confirmado por el organismo durante la última asamblea semestral, y se encuentra actualmente en los pasos previos al inicio de la «prueba piloto».

«El apoyo de la UE sobre la propuesta podría dar lugar al Consenso de Guadalajara, que sería un compromiso de gran calado a favor de la cohesión social (o lucha contra la desigualdad) en Latinoamérica»
, consideró Stephan Sberro, director del Instituto de Estudios de Integración Europea-ITAM.

Sin embargo, reconoció que algunos países europeos son reticentes sobre este asunto, que fue sugerido por primera vez por los dirigentes de Brasil y la Argentina, Luiz Inácio Lula Da Silva y Néstor Kirchner, en un reunión celebrada en Buenos Aires el pasado octubre.

• Consenso

La reunión finalizó con la firma del llamado Consenso de Buenos Aires, que establecía una postura común en las negociaciones entre las dos mayores economías sudamericanas y los organismos internacionales de crédito, para buscar un modelo de desarrollo en el que el crecimiento se asocie a la justicia social.

El jefe de la Unidad de Asuntos Horizontales de América Latina de la Comisión Europea, Lorenzo Antón, reconoció que es un tema que los países latinoamericanos quieren incluir en la declaración final de la Cumbre y que aún es debatido por ambas partes. Sin embargo, advirtió que
la UE no desea convertir la cohesión social en un asunto de debate internacional.

Por su parte, el representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Edmundo Jarquín, dijo que en el seno de los organismos financieros internacionales como el FMI, por solicitud de varios países, como Brasil y la Argentina, se analiza una nueva forma de evaluación de las cuentas nacionales.

La propuesta es que gastos de inversión en infraestructura no se contabilicen en el déficit fiscal, y ése es el tema más importante de análisis en este momento de cara al desarrollo de América latina, subrayó.

El alto funcionario del BID advirtió, sin embargo, que
el escollo fundamental es que el origen del gasto en esas inversiones en infraestructura puedan disparar más todavía la abultada deuda externa de algunos países latinoamericanos.

• Clave

Los participantes en el seminario coincidieron en que una mejor recaudación fiscal en América latina es clave para mejorar la cohesión social y que deje de ser la región más desigual del mundo, lo que crea un riesgo permanente de agitación y dificultades a la gobernabilidad democrática.

En la III Cumbre UE-Latinoamérica/Caribe, la Comisión Europea quiere alentar algún compromiso sobre cohesión social, incluso con planes de acción, respecto de finanzas públicas y política fiscal, informó Antón.

El reto es hacer compatible el crecimiento y la democracia con mayores índices de desarrollo social, estimaron los ponentes en el seminario.

La UE quiere una América latina fuerte, que cuente mucho más de lo que cuenta hoy día y con la que podamos comerciar y dialogar políticamente, concluyó el representante de la Comisión Europea.

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