30 de enero 2002 - 00:00

Piden unificar tarifa ferroviaria: $ 0,80 para todos los boletos

Las cuatro concesionarios de los ferrocarriles que sirven el área metropolitana pedirán que se los autorice a realizar una drástica modificación en su estructura tarifaria: Metropolitano, Metrovías, TBA y Ferrovías ya le pidieron a funcionarios del gobierno aplicar un precio único de $ 0,80 en todas las secciones.

El resultado sería que la gente que más lejos vive de la Capital Federal recibiría un fuerte descuento en lo que gasta en transporte. Obviamente, en sentido inverso, quienes usan los trenes para viajar pocas estaciones deberán soportar un incremento que varía según las líneas pero que -en promedio- rondaría los diez centavos por boleto, con un máximo de $ 0,35. La tarifa más baja que se cobra en trenes es hoy de $ 0,45, y la idea de los concesionarios sería «empatar» todos los valores a lo que cuesta el boleto de colectivo más utilizado: $ 0,80.

La propuesta fue el núcleo de la reunión que mantuvieron hace un par de semanas las empresas del sector con el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, y el asesor presidencial José Pampuro. La carpeta que llevaron ese día, a la que tuvo acceso este diario, lleva como título «Tarifa Unica del Servicio Público Ferroviario de Pasajeros de Superficie y Subterráneo de la Región Metropolitana de Buenos Aires».

El fundamento de la solicitud es que el nuevo cuadro tarifario beneficiaría a los usuarios que viven más lejos de la Capital Federal, y que -en teoría- son los de menores recursos. «No es tan así: hay gente que vive en Victoria, trabaja en Tigre y gana $ 500 mensuales, y se verá afectada por un aumento.»

A pesar de que no lo admiten abiertamente, las empresas del sector se verían beneficiadas en una mayor recaudación, que podría ponerle paños fríos a la complicada situación que surge de un preocupante tridente:

• un dramático descenso en el número de pasajeros transportados
(que ronda 35% en todo el sistema respecto del año anterior) tanto por la recesión como por una fuerte suba de la evasión;

• la deuda acumulada que tiene el Estado con ellas por obras realizadas que ya se acerca a los u$s 300 millones;

• la imposibilidad de aplicar el aumento tarifario que prevén los contratos de concesión, y que deberían estar vigentes a partir del 1 de enero pasado (se suspendieron por 45 días).

Ayer a última hora las cuatro empresas, más los gremios
Unión Ferroviaria y La Fraternidad, estaban dándoles los últimos detalles a un pedido de audiencia a Eduardo Duhalde, justamente para plantearle éstas y otras cuestiones. «¿Por qué queremos ver al Presidente? Porque no hay (ni parece que vaya a haber en el futuro cercano) secretario de Transporte o ministro de Infraestructura», dijo a este diario una de las partes firmantes del documento.

La solicitud va acompañada por lo que se denomina en la carta a Duhalde:
«Síntesis descriptiva de la grave situación que atraviesan los servicios ferroviarios y subterráneos». En la misma se dice que «es de dominio público que el Estado nacional no cumplió con los compromisos contraídos»; el listado de «incumplimientos» incluye el no pago de lo que se les adeuda por obras de 2001; el pago en bonos de las deudas correspondientes a los años '99/2000; variaciones en las condiciones establecidas en los contratos (aranceles, IVA, etc.).

También se le dice a Duhalde que
«la devaluación ha provocado una nueva distorsión en los contratos, ya que las empresas tomaron compromisos con bancos y proveedores en moneda extranjera, que en las actuales circunstancias son imposibles de afrontar» porque recaudan en pesos.

Es por esto que en el ambiente es casi un secreto a voces que el camino del
concurso preventivo iniciado hace poco más de un mes por Metropolitano sería imitado el 1 de febrero al menos por una de las otras tres empresas del sector.

La única manera de salvar la emergencia, insistirán, será
la tarifa plana de $ 0,80, que mejoraría el flujo de fondos de los concesionarios en un porcentaje que ninguno de ellos reveló.

En la actualidad, y a pesar del desplome en el número de tickets vendidos, los trenes y subtes transportan alrededor de
2,5 millones de pasajeros diarios. Las «soluciones» a las que alude el petitorio a Duhalde, según quienes lo suscriben «deben adoptarse en forma inmediata para evitar la disminución gradual de los servicios de trenes, hasta su paralización total».

S.D.

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