Para quienes tienen dólares guardados, un plazo fijo puede ser una alternativa para obtener un pequeño rendimiento sin venderlos. Sin embargo, antes de inmovilizar los ahorros conviene mirar algo más que la tasa que aparece en pantalla.
Esta herramienta le ofrece a los ahorristas un rendimiento acotado. Qué errores conviene evitar antes de inmovilizar los ahorros y cómo comparar las tasas.
Las tasas de los plazos fijos en dólares varían según el banco y pueden cambiar de manera importante el resultado de una colocación.
Para quienes tienen dólares guardados, un plazo fijo puede ser una alternativa para obtener un pequeño rendimiento sin venderlos. Sin embargo, antes de inmovilizar los ahorros conviene mirar algo más que la tasa que aparece en pantalla.
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En agosto, las diferencias entre bancos son importantes. Un relevamiento actualizado muestra tasas que van desde valores muy bajos hasta alrededor del 1,80% nominal anual, por lo que elegir una entidad sin comparar puede significar resignar parte de la ganancia.
Además, no todos los ahorristas tienen las mismas necesidades. Si existe la posibilidad de necesitar los dólares antes del vencimiento, dejar todo el dinero en un plazo fijo puede convertirse en un problema. Por eso, hay algunos errores que conviene evitar antes de tomar la decisión.
Uno de los principales errores es colocar todos los ahorros en un plazo fijo sin tener en cuenta si se necesitará parte del dinero en el corto plazo. Una vez constituido, el depósito queda sujeto al plazo elegido y no funciona como una cuenta de libre disponibilidad.
Esto puede ser especialmente importante para quienes utilizan sus dólares como fondo de emergencia o tienen previsto afrontar un gasto próximo. En esos casos, conviene separar previamente el dinero que podría hacer falta y evaluar solo el excedente para la inversión.
La idea no es evitar el plazo fijo, sino no comprometer dinero que pueda necesitarse antes del vencimiento. La rentabilidad que ofrece actualmente es relativamente baja, por lo que perder liquidez por una ganancia pequeña puede no resultar conveniente para todos.
Otro error frecuente es constituir el depósito directamente en el banco donde ya se tiene una cuenta sin revisar qué ofrecen otras entidades. En el mercado argentino, las tasas para depósitos en dólares presentan diferencias considerables.
Según un relevamiento actualizado al 25 de agosto, algunas entidades ofrecen alrededor de 1,50% a 1,80% TNA, mientras que otras se ubican muy por debajo. Para una colocación en dólares, una diferencia de algunas décimas puede parecer insignificante, pero se vuelve más visible cuando aumenta el capital o se repite la operación.
También hay que mirar las condiciones particulares. La tasa puede variar según el monto, el plazo y el canal utilizado, por lo que no alcanza con comparar solamente el nombre del banco. El propio BCRA aclara que las tasas pueden cambiar según las características de la colocación.
El plazo es otro punto que puede jugar en contra. Antes de confirmar el trámite, hay que tener claro cuándo volverán a estar disponibles los dólares y si esa fecha coincide con las necesidades del ahorrista.
Elegir un período más largo únicamente porque ofrece una tasa algo mejor puede no ser la mejor decisión. Si durante ese tiempo aparece una oportunidad de inversión o surge un gasto inesperado, tener el dinero comprometido limita las opciones.
Por eso, antes de hacer clic en “constituir”, conviene comparar 30, 60, 90 o 365 días y calcular cuánto se obtiene realmente en cada alternativa. El rendimiento anual sirve como referencia, pero lo importante es cuánto dinero adicional se recibirá al finalizar el período elegido.
Un plazo fijo en dólares no debe analizarse únicamente por los intereses que genera. También hay que revisar qué ocurre al vencimiento, cómo se acreditan los fondos y cuáles son las condiciones establecidas por el banco para renovar o retirar el depósito.
El rendimiento en moneda extranjera suele ser reducido. Como referencia, el BCRA registró para mayo una tasa promedio cercana al 1% anual para depósitos a plazo fijo en dólares de 30 a 44 días, mientras que los valores relevados en agosto muestran diferencias entre entidades.
En definitiva, el principal error sería mirar únicamente el porcentaje y dejar de lado el resto. Comparar bancos, cuidar la liquidez y definir de antemano el plazo permite saber si realmente tiene sentido inmovilizar esos dólares o si conviene mantenerlos disponibles para otra alternativa.