27 de febrero 2008 - 00:00

Pocas causas para un cierre alcista

Pocas causas para un cierre alcista
Como en la rueda previa, una jornada que amenazaba ser perdedora y que finalmenteno lo fue, merced a un evento que fue capaz de entonar las ánimas alcistas del mercado. Excusas para la baja hubo muchas: una leve merma en la confianza de los consumidores durante febrero, los precios de los commodities marcando máximos históricos en dólares (el sector energético fue la estrella del día) y, por sobre todo, un incremento en los precios mayoristas de enero que superó las previsiones de los analistas (aun cuando nadie se mostró demasiado sorprendido de que esto ocurriera -de hecho los bonos prácticamente no reaccionaron y el oro retrocedía-). Frente a esto tuvimos el anuncio de IBM que incrementaba su proyección anual de ganancias (mero espejismo contable) y el anuncio que recompraría acciones por u$s 15.000 millones. ¿Algo más para explicar 0,91% que ganó el Dow cerrando en 12.684,92 puntos? No, salvo que estamos a fin de mes. Los reportes de ganancias que se difundieron (Macy's, Target, Home Depot, etc.) superaron mayoritariamente las previsiones y, si bien al mismo tiempo presentaron un panorama futuro no demasiado auspicioso, no afectaron negativamente el precio de las acciones (buena jornada para las minoristas).

El anuncio de IBM se dio a eso de las once de la mañana. Poco después de mediodía uno de los voceros de la Fed advertía que la actual tasa de inflación (elevada) no se mantendría por mucho tiempo y que lo realmente preocupante son las amenazas al crecimiento económico (la chance implícita de un recorte de tasas en los Fed Funds de medio punto es de 88%) y para la una de la tarde -cuando el Dow alcanzaba su máximo ganando 1,3%, y el resultado mensual rozaba 0,4%- la gente de Moody's anunciaba que -como había hecho veinticuatro horas antes S&P-mantenía la calificación de la deuda de MBIA en AAA. De ahí en más todo quedó dicho, y si al cierre los precios aflojaron un poco fue por la dinámica de compradores y vendedores. Mirando hacia atrás, hubo más de malo que de bueno, pero el humor del mercado ha estado estos días para otra cosa.

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