7 de octubre 2005 - 00:00

Polémica por Aguas: Argentina protestó y Francia se disculpó

Francis Lott
Francis Lott
Después de sus polémicas declaraciones sobre el gobierno argentino y la relación con la empresa Suez formuladas el miércoles, el embajador francés, Francis Lott, fue citado por la Cancillería y relativizó las expresiones difundidas por la agencia «AFP», en lo que se interpretó como una disculpa.

La sede diplomática de ese país en la Argentina afirmó que las manifestaciones de Lott fueron sacadas de contexto y «no reflejan las intenciones del embajador». El entredicho se produjo mientras todavía el gobierno no logró un acuerdo con Aguas Argentinas, operada por Suez, sobre inversiones mínimas que garanticen el servicio en el verano, especialmente en las localidades del conurbano con más problemas de infraestructura.

El Poder Ejecutivo, además, no definió todavía la estrategia legal que aplicará luego de que Suez le comunicó el 26 de setiembre su decisión de rescindir el contrato por culpa del concedente (el Estado nacional). Ambas cuestiones, la operación del servicio en el verano y el encuadramiento legal y las exigencias que establecerá el gobierno frente a la actitud de la empresa francesa, forman parte de una negociación muy trabada y por ahora infructuosa, entre el Ministerio de Planificación de Julio De Vido y Jean Bernard Lemire, gerente general de Aguas Argentinas.

El comunicado de la representación diplomática indicó que «el embajador no quiso ofender ni al gobierno ni al pueblo argentino». Añadió que «no ha cuestionado al presidente Kirchner en su intervención ni ha 'fustigado' la gestión del gobierno». «El embajador pronunció un discurso de más de una hora en el que hablaba de las relaciones bilaterales; este discurso fue muy positivo.»

• Reconocimiento

Con anterioridad, la Cancillería argentina emitió un comunicado, tras haber recibido a Lott, en el que expresó que «el embajador reconoció su equivocación, que había utilizado términos erróneos y que no debería haber pronunciado algunas palabras».

Según el comunicado oficial, «los funcionarios argentinos le manifestaron al embajador el profundo disgusto y malestar por las inaceptables declaraciones efectuadas, ya que se consideraba que fueron dirigidas al presidente de los argentinos, Néstor Kirchner, y a su gobierno».

Lott fue recibido por Aníbal Gutiérrez, jefe de Gabinete del canciller, y otros funcionarios del Ministerio, pero, según versionesperiodísticas, no logró entrevistarse con Rafael Bielsa pese a haberlo intentado, ya que el canciller se encontraba en campaña.

El entredicho comenzó el miércoles cuando se difundieron declaraciones de Lott formuladas ante un grupo de periodistas y miembros de una asociación francesa.
El diplomático calificó al gobierno argentino de «populista» y «sesentayochista» al referirse a la salida de Suez de la concesión de Aguas Argentinas. También indicó que «muchos gobiernos ahorcan a nuestras empresas».

Horas después, Cristina Kirchner, en un acto político en Berazategui, acusó al embajador de «gestor de los intereses económicos» de Suez y le recomendó al gobierno de Jacques Chirac que «dé instrucciones al diplomático para que sepa que está en un país soberano».

A primera hora de ayer, el ministro del Interior,
Aníbal Fernández, afirmó que el embajador «se pasó de la raya», aunque lo diferenció del gobierno de Chirac, a quien calificó de «absolutamente respetuoso y colaborador de la Argentina en los peores momentos».

También durante la mañana, el portavoz de la Cancillería francesa expresó que el gobierno galo «respeta plenamente» la soberanía argentina y circunscribió las afirmaciones de Lott a «un marco informal». Después, el embajador francés se presentó en la Cancillería argentina y terminó disculpándose.

Suez litiga contra el Estado nacional en el CIADI por 1.700 millones de dólares, siendo ésta la demanda más grande que sigue en curso contra la Argentina, si se considera que Telefónica se comprometió a desistir del juicio por 3.400 millones de dólares. El litigio de los franceses dificulta la posibilidad de una «salida ordenada» y « respetuosa de los intereses de la empresa», tal como requirió el gobierno francés al momento de conocerse la decisión del grupo de retirarse. No obstante, se prevé que la relación bilateral será preservada por ambas partes, por lo que las declaraciones de Lott se consideran desafortunadas e inoportunas en medios diplomáticos.

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