13 de noviembre 2000 - 00:00

Políticos decepcionan

Desconcertando a los mercados los políticos, tanto de la Alianza UCR-Frepaso como los del justicialismo, decepcionaron ayer.

El documento de los justicialistas, dado a conocer ayer, es demagógico. No corresponde a un país que entró en una crisis seria tanto como lo fue la hiperinflación de 1989 con Raúl Alfonsín.

Plantear la «desocupación» o «el hambre» y «no mirar tanto a los mercados», en declaración de los justicialistas, es demagogia porque los créditos bancarios a las empresas a 25% por año para seguir produciendo significa una mayor desocupación y más hambre.

A su vez el gobierno al no querer cederles el manejo de los planes asistenciales a las provincias cae en el otro extremo: quiere de los gobernadores el aval ineludible para la ayuda externa sin cederles lo menos costoso hoy que es el manejo provincial de fondos asistenciales.

O sea el gobierno quiere superar la crisis que hoy lo hace tambalear, pero de paso ganar en política cuando ya de por sí zafar de este agudo momento actual mejoraría su alicaída imagen.

El Frepaso dentro de la Alianza planteó el manejo de 1.200 millones de pesos en planes Trabajar celoso de que con su apoyo los justicialistas se lleven esa arma para las próximas elecciones. Este es el centro de la discusión como lo informó Ambito Financiero: pacto por planes de asistencia. Ningún político, a su vez, hace demasiado hincapié en una exigencia fundamental del Fondo para ayudar a salvar a la Argentina: congelamiento de gastos hasta el 2005. Lo más que quieren llegar los justicialistas es hasta el 2003. El Fondo con más visión, quiere evitar que campañas demagógicas para las elecciones del 2003 con ataques al congelamiento de los gastos pactado. Quiere comprometer también dos primeros años del próximo gobierno. Claro y busca asegurar todo por un Pacto.

De más importancia fue anoche el documento de los ministros de Economía justicialistas provinciales donde plantean una serie de cuestiones técnicas y no políticas para llegar al congelamiento del gasto público por 5 años.

A diferencia de las hiperinflaciones de hace una década la solución a esta crisis pasa por discusiones políticas y no por el accionar de un gobierno nuevo con otro que daba un apoyo irrestricto por el hecho de haber causado la situación y renunciado antes de terminar su mandato.

Esto hace más complicada la solución. Hay ahora más apetencias y también más mezquindades en juego. Los estallidos de los mercados son más virulentos y de más difícil recuperación que cuando son estallidos de precios. Sin embargo en lo inmediato son menos visibles a políticos.

Esta madrugada hubo una primera señal de acuerdo tras una cena entre Colombo, Machinea y gobernadores del PJ que
adelantaban un consenso que debe aprobar hoy De la Rúa. El PJ aceptaría congelar el gasto hasta el 2005 a cambio de que el gobierno mantenga algunos subsidios en el nuevo presupuesto, pero sin aumentar el gasto global.



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