Los decretos fueron redactados en las últimas semanas a raíz de las protestas de empresarios textiles, de indumentaria y jugueteros, entre otros, que advirtieron sobre el riesgo que implicaba para la industria nacional el reconocimiento de China como economía de mercado. Las normas firmadas ayer prevén la aplicación de restricciones cuantitativas a la importación de productos de lana, que no permitirán que las telas ni las prendas absorban una cuota del mercado local superior a una banda de entre 6 y 7,5 por ciento.
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