"Por lo menos, esta vez no nos pegó"
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«Por lo menos, no nos pegó», fue el comentario generalizado tras escuchar las palabras del presidente Néstor Kirchner. Algunos destacaron el «tono pro capitalista» del discurso, que fue interrumpido por aplausos bastante tibios en cuatro oportunidades.
En cambio, para los participantes del sistema financiero no fue muy alentador el panorama que pintó el titular de la Comisión Nacional de Valores, Hugo Medina.
Anticipó que se sigue monitoreando «con lupa» cierto comportamiento irregular de las AFJP, tras la medida que las obligó a operar a través del sistema automático para la compra y venta de acciones y bonos, obligándolas así a abandonar las operaciones por teléfono.
Por su parte, De Vido les confirmaba a los empresarios que se vienen anuncios de inversión en obra pública. Serían mañana, y la suma involucrada superaría los $ 500 millones.
El operativo de seguridad que enmarcó el acto fue masivo, pero, al mismo tiempo, discreto. En el primer piso, se desplegó una importante cantidad de perros labradores destinados a descubrir material explosivo. Pero no hubo vallado especial en 25 de mayo y Sarmiento, la esquina de la Bolsa, aunque sí estrictas medidas de seguridad para evitar la presencia de colados y, fundamentalmente, de piqueteros.
Por supuesto, el tema de la reestructuración de la deuda también ocupó un lugar importante en el encuentro de los empresarios con medio gabinete. Lavagna se ocupó en aclarar primero que los tiempos de la negociación con el FMI «son los normales», mientras que Nielsen también procuraba tranquilizar: «Ya sabemos de qué se trata esta novela», explicó.
Sin embargo, fue una tarea prácticamente imposible sacarles a ambos algún detalle sobre los avances para salir del default. Simplemente, se ocuparon de aclarar, una vez más, que la propuesta presentada en los Estados Unidos «es la definitiva» y desestimaron un pago en efectivo. Los inversores continúan esperando algún gesto.



