Guillermo Nielsen presentó ayer la oferta argentina por el default ante analistas de bancos y administradores de fondos en Wall Street. No hubo anuncios importantes y era previsible: ya en el mercado están todos los datos sobre la mesa, y lo único que interesa es el porcentaje de adhesión que diariamente se recoge a la propuesta. El secretario de Finanzas reconoció en Nueva York que hay rechazos en Japón y en Italia, y que está considerando viajar a esas plazas para intentar convencer a bonistas. La estrategia oficial sigue siendo la de dejar claro que no habrá mejoras en la oferta y que quienes no ingresen al canje se quedarán con títulos sin valor. Los acreedores siguen amenazando con embargar los pagos que realice la Argentina a quienes acepten. Nielsen buscó tranquilizar. Lo concreto es que los fondos norteamericanos tienen 9% de la deuda en default, porcentaje clave dada la resistencia que se viene observando en Europa y Japón. Los mercados están jugando a favor y, como se preveía, todo dependerá de cuanto suceda en la última semana de oferta, del 18 al 25 de febrero.