Por sequías en el campo se pierden u$s 360 millones
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La falta de humedad en muchas zonas de producción, que no cesó pese a algunas lluvias irregulares registradas durante los últimos dos fines de semana, generó fuertes recortes en los rendimientos de trigo y ya afectó seriamente la actividad ganadera.
Chaco, Santiago del Estero, Corrientes, centro y oeste de Córdoba, centro y norte de Santa Fe y algunas áreas del sur bonaerense fueron afectadas por las escasas lluvias. Y pese a que hay zonas que ya comienzan a superar el problema hídrico, otras acumulan una sequía que no se solucionaría hasta bien entrado este mes.
La producción de la campaña 2004/05 llegó a 16 millones de toneladas según los datos oficiales. Durante 2005/06 la caída llegaría a 15 por ciento, hasta totalizar 13.600.000 toneladas -según estimaciones privadas- debido a los menores rendimientos (en algunas zonas estiman 20 quintales contra un promedio nacional de 26,6 del año pasado y excepcionales 100 quintales de productores top -los menos-).
En Chaco, por caso, Carlos Vera, representante de la Sociedad Rural Argentina, manifestaba que «el norte y centro de la provincia están en situación crítica debido a los problemas de humedad. Algunas pérdidas aún no fueron contabilizadas y muchas son a futuro, como la baja fertilidad y caída de los índices de preñez en los rodeos». En el Chaco, algunas lluvias registradas cerca del fin de semana no llegaron a solucionar el problema. En el norte de Santa Fe, las lluvias también fueron escasas o nulas. Las pocas precipitaciones en el centro y sur de Corrientes tampoco fueron suficientes para paliar las perspectivas negativas que se vislumbran, más teniendo en cuenta que los pronósticos giran sobre perspectivas de precipitaciones abundantes recién sobre el fin de este mes.
• Cortocircuitos
Las pérdidas en trigo -grano que entra en plena cosecha a fin de año- generarían cortocircuitos de caja a los productores agrícolas. El cereal sirve, por caso, para cubrir los compromisos de fin de año, y ante la decisión de muchos productores de olvidar la cosecha de trigo y saltar rápidamente a la siembra de soja se generaría un cuello de botella de fluidez en los próximos meses, ya que las inversiones previstas con los resultados de trigo pasarían a cubrir la siembra de la oleaginosa. Se espera entonces un efecto derrame de escaso movimiento comercial en aquellas localidades afectadas por la sequía este año.
En cuanto a la ganadería, muchos productores deberían liquidar sus vientres o esperar, si se salvan de las pérdidas por mortandad, para engordar sus animales recién en el verano. Esto obligaría a una reestructuración del planteo empresarial que terminará afectando el consumo de todo un sector vinculado con el campo.
A las pérdidas de los productores se suman los menores ingresos para los fiscos provinciales y nacional, por impuestos (se postergarían por la emergencia) o por las retenciones (se colocará menos trigo en el exterior y se exportará menos carne desde los orígenes afectados), lo que genera un escenario complejo que algunos analistas calculan en perjuicios para la Argentina de u$s 360 millones, por ahora.




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