Positivo: la recaudación de julio sería récord histórico
Este jueves se anunciará en forma oficial la recaudación impositiva. Trascendió que mostraría un alza de 17% como mínimo e inclusive en el equipo económico estimaban ayer que llegaría a 20%. De esta manera estaría muy cerca del récord histórico de mayo pasado, cuando se recaudaron 4.826 millones de pesos. Pero este positivo resultado se repite también en algunas provincias, como es el caso de Buenos Aires, donde el crecimiento superaría 40%. La clave de este nuevo repunte de ingresos pasa por lo recaudado por las retenciones a las exportaciones, el impuesto al cheque y los efectos de la inflación en el IVA. Si el gobierno mantiene la prudencia fiscal, no tendría mayores problemas hasta fin de año en cumplir con las metas presupuestarias y con los gastos y pagos salariales tanto de Nación como de las provincias. Además, se están reduciendo en éstas las emisiones de monedas locales, como el Patacón por ejemplo, para el pago de salarios a estatales por las mayores transferencias de dinero desde Nación.
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La clave del importa n t e crecimiento porcentual entre julio de 2002 no hay que buscarla en realidad en lo que sucedió este mes, sino en el muy mal resultado de julio de 2001. En ese período la AFIP había obtenido unos 3.858,2 millones de pesos (en esos momentos también dólares); una de las cifras más bajas de toda la convertibilidad.
La inflación también hizo su aporte, ya que por el Impuesto al Valor Agregado se recaudarían unos 1.400 millones de pesos, 4% más que el año pasado. Lógicamente, y en medio de un panorama recesivo, este crecimiento no se debe a una mejora en las condiciones económicas generales; sino a que los precios de los bienes que se consumen son hoy 40% superiores a los del año pasado.
Como en julio los contribuyentes alcanzados por el Impuesto a las Ganancias no tienen que liquidar anticipos, la recaudación de este tributo (el único sobre el que la inflación no produce efectos y que refleja claramente la depresión, al medir nominalmente las pérdidas en la renta de las personas y las empresas), no mostrará una caída importante y recortará las pérdidas anuales de junio pasado cuando el tributo bajó 36,6%. En total ya se obtuvieron en julio de 2002 unos 650 millones de pesos, 4% menos que el mismo mes de 2001. Igualmente en agosto habrá nuevamente que contabilizar pérdidas, ya que hay anticipos de este impuesto y otra vez las diferencias anuales volverán a ser de dos dígitos. Paradójicamente al gobierno le aparece un problema, más político que económico, con esta mejora en la recaudación. Si mantiene el actual nivel de ingresos tributarios, en el año podría obtener un superávit primario de más de 1.500 millones de pesos. Esto implicaría, en dólares, un sobrante de 417 millones. Habrá que ver qué decide Duhalde hacer con este dinero, si reencauzar el diálogo con los organismos financieros internacionales y los acreedores privados, si atender el precio del dólar ante las presiones demandantes o si, por el contrario, cede a las presiones de un mayor gasto público.




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