Lentamente la Argentina comienza a incrementar sus exportaciones. Según la información de la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales que dirige Martín Redrado -a partir de la información que se elabora en el Centro de Economía Internacional (CEI) que depende de esa secretaría-, en marzo el valor de los envíos argentinos al exterior aumentó en 3% en dólares, llegando a 2.075 millones.
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Contrariamente, el monto de las importaciones del mes pasado fue de 592 millones de dólares, lo que en términos interanuales representa una caída abrupta de 71%.
Durante el tercer mes del año el superávit de la balanza comercial ascendió a 1.483 millones de dólares, cifra que contrasta fuertemente con el resultado de marzo de 2001, cuando se registró un déficit comercial de 17 millones. El CEI estima que, si se ordena la situación interna y si retorna el financiamiento para las exportaciones, el superávit comercial para el resto del año podría llegar a los 14.000 millones de dólares.
En el primer trimestre del año la balanza comercial argentina con el resto del mundo totalizó exportaciones por 5.720 millones de dólares, una baja de 3% en el valor de las exportaciones, lo que según el CEI se explicaría por la caída de 12% en los precios internacionales de los principales productos que exporta el país y que no pudo ser compensada por la suba de volúmenes (+10%) colocados en el exterior. Mientras, las importaciones llegaron a 2.072 millones, con lo que la contracción en el primer trimestre del año llegó a 64%. La diferencia entre las compras y las ventas al exterior en los primeros tres meses del año arroja el saldo positivo de 3.648 millones de dólares, frente a los 64 millones de déficit del mismo período de 2001.
Al analizar las perspectivas que le espera a la Argentina en su comercio exterior para los próximos meses, el CEI afirma que «la reciente depreciación del peso compensó las devaluaciones competitivas que durante los últimos años impulsaron varias economías a escala mundial» y que, de esta forma, «durante febrero comienzan a verificarse un cierto incremento en las exportaciones a todos los principales compradores, como la Unión Europea, el NAFTA y la ALADI».
Lógicamente, «como las importaciones muestran una reducción desde todos sus orígenes, esto ha permitido obtener saldos positivos en todos los balances comerciales a escala regional».
Para el CEI, que dirige el economista Hernán Lacunza, para que esa diferencia competitiva se haga más sólida «se necesita cierto tiempo para procesar la nueva configuración de señales macroeconómicas» y «superar los problemas de acceso a financiamiento». Se reconoce además que también hará falta «cierta estabilización de las reglas de juego».
Más allá de estos puntos, el CEI (organismo creado por el ex secretario de Relaciones Económicas Internacionales Jorge Campbell y recientemente reactivado por la gestión Redrado) afirma que «el nuevo escenario aparece a priori como fuertemente favorable al surgimiento de nuevos productos, empresas y destinos geográficos».
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