3 de mayo 2002 - 00:00

Postergan, por ahora, aumento de 6% en gas

La marcha de la inflación y la necesidad de que el público absorba el aumento dispuesto en la electricidad postergarían por ahora una suba en las tarifas de gas. El tema, además, está lejos de estar resuelto: el objetivo de la Secretaría de Energía sería, al igual que con la luz, fijar el precio del gas en boca de pozo, que cobran las petroleras, en el mismo nivel en pesos del año pasado, lo que daría una suba de 5 por ciento a 6 por ciento para los consumidores residenciales de Capital Federal y Gran Buenos Aires. No obstante, las compañías productoras están planteando ajustes mucho más altos, que incidirían en las tarifas finales en niveles de 50 por ciento a 100 por ciento, según la zona del país.

El gobierno espera que esas expectativas se tranquilicen con el decreto conocido ayer por el cual se exceptúa de la Ley de Emergencia Económica las exportaciones de gas realizadas a Chile, y se fija que las mismas deben ser pagadas en dólares.

Este decreto era imprescindible porque, luego de que se sancionó la norma legal, los compradores trasandinos se atuvieron a que en los contratos está previsto como valor de referencia el precio del gas en boca de pozo fijado por el ente regulador eléctrico argentino, cotización que naturalmente quedó pesificada.

Por otra parte, los funcionarios oficiales también especulan con que las petroleras verán en parte satisfechos sus reclamos, porque les cobrarán un precio mayor a las centrales térmicas generadoras de electricidad, no por aumento directo de precios, sino por eliminación de bonificaciones.

•Problema mayor

Con todo, en el caso del gas, el problema es mayor que en el sector eléctrico, porque hay una presión más fuerte de las transportadoras y de las distribuidoras para que se les reconozca un aumento de sus márgenes, en forma conjunta con el ajuste en el precio del gas en boca de pozo.

Esto es así, porque las empresas gasíferas venían desfasadas con respecto a las eléctricas, ya que a las primeras una decisión judicial les impidió ajustar los márgenes de transporte y distribución por precios de EE.UU., de modo que los mismos están congelados desde hace dos años. En cambio, en las distribuidoras sucesoras de SEGBA, Edenor, Edesur, y Edelap, esa actualización se concretó hasta octubre último.

Por ahora, el Enargas sigue sin definir la fecha de la audiencia pública para debatir las tarifas de invierno, que se pospuso la semana pasada, a la espera de una negociación del gobierno con las petroleras sobre el precio del gas.

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