22 de noviembre 2001 - 00:00

Postergan hasta viernes 30 plazo para ingreso al canje

Domingo Cavallo decidió ayer que el cierre del canje de deuda será finalmente el viernes 30. Hasta ese día podrán acercar ofertas grandes inversores y ahorristas. Así, inversores del exterior podrán participar. Ayer, en una reunión de Cavallo con banqueros, se acordó que las entidades presenten sus tenencias mañana.

El plazo para ingresar en el canje de deuda local fue extendido ayer una semana, hasta el viernes 30 de noviembre. Originalmente, la operación para el tramo mayorista debería haber culminado mañana, pero el feriado del Día de Acción de Gracias en los Estados Unidos motivó una prórroga para darles más tiempo a las instituciones a analizar la oferta.

El Ministerio de Economía justificó la decisión ante el «creciente interés que mostraron inversores locales y extranjeros» para participar. La operación será liquidada el 12 de diciembre, fecha en que los inversores recibirán los préstamos garantizados a cambio de los títulos que ofrezcan.

• Análisis

En los Estados Unidos la actividad financiera quedará paralizada hasta el lunes. En la Argentina, en tanto, bancos, AFJP y otros inversores institucionales continuarán analizando la letra chica de la operación.

El objetivo del Ministerio de Economía es poder superar los u$s 40.000 millones en títulos presentados para el canje. De esta forma, podrá encarar la denominada fase 2, es decir, el canje global, con mayores chances de éxito.

Jacob Frenkel, asesor de Domingo Cavallo y directivo de Merrill Lynch, uno de los bancos internacionales que ayudará para diseñar la fase 2, aseguró que la operación internacional «rondará los u$s 60.000 millones». «Utilizaremos todos nuestros recursos globales para lograr un enfoque comprensivo, equitativo y ordenado para esta tarea que plantea desafíos», aseguró quien fuera presidente del Banco de Israel. Además de Merrill, también fueron convocados Deutsche Banc Alex Brown y Salomon Smith Barney.

• Tema clave

Uno de los temas clave en los próximos días será la actitud que tomarán los inversores individuales sobre el canje. Se calcula que tienen cerca de u$s 12.000 millones en títulos argentinos (cerca de 13% del total emitido) y cuentan con poca información sobre la operación. Se espera que por lo menos la mitad participe.

En las últimas horas, los bancos locales salieron a recomendarles que ingresen en la operación, aun considerando la reducción de las tasas de interés a niveles máximos de 7% anual que implica aceptar el canje.

• Privilegio

Rafael Ber, de Argentine Research, aseguró a Ambito Financiero que «ingresar en el canje te permite estar primero en la cola para cobrar. Es un privilegio en el cobro para tener en cuenta».

El principal inconveniente para el pequeño ahorrista es la iliquidez. Mientras los bonos pueden ser vendidos en el mercado en forma inmediata, los préstamos no tendrán cotización secundaria. Esto representa una fuerte complicación para el pequeño ahorrista, que puede necesitar los fondos en cualquier momento.

Los que defienden la idea de no presentarse al canje enarbolan la teoría del «free raider», es decir, el «pasajero gratuito». En este caso, los pequeños inversores no entrarán en el canje aprovechando que los grandes sí deben hacerlo. En ese caso, y considerando que la operación tendrá una aceptación mayoritaria, el gobierno seguiría pagando las tasas y el capital a los que no se presenten.

Para los minoristas, un problema es que los viejos títulos perderán liquidez, y será bastante más difícil negociarlos en el mercado.

Los residentes argentinos que tienen bonos en el exterior recibieron ofertas de los bancos en donde poseen los títulos para que puedan participar del canje sin perder el anonimato. De esta forma, se trata de incentivar aquellos inversores que poseen bonos en plazas extranjeras, como Uruguay, Panamá o Cayman para que se sumen.

• Resistencia

Una de las mayores resistencias de los pequeños ahorristas se vincula con entregar bonos emitidos bajo legislación de los Estados Unidos. Los bonos Global, por ejemplo, que fueron colocados en esa plaza, están bajo la legislación estadounidense.

Quienes acepten participar en la operación local pasan automáticamente a la legislación argentina y pierden cualquier derecho a litigar en la Justicia norteamericana si el gobierno incumple.

Obviamente, éste no es inconveniente para comprar los títulos en la Argentina, ya que se rigen por la legislación local.

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