15 de febrero 2007 - 00:00

Premio a la CGT: 120 millones para la caja

El creciente apetito de los sindicatos, sobre todo en un año electoral, será satisfecho ahora con mayores aportes a las obras sociales. Pero en esta oportunidad los fondos no saldrán del gobierno. Es que se está por elevar de $ 4.800 a $ 6.000 el límite salarial para calcular el aporte personal a la obra social. Empleados de altos ingresos verán entonces reducidas sus remuneraciones para financiar -son $ 120 millones anuales- a gremios. Atento a los dos frentes, además de darle más recursos a la CGT, el gobierno tiene en agenda resolver este año el antiguo reclamo de la CTA respecto de la personería gremial. Kirchner estudia concretarlo en julio en un escenario internacional pero, si genera mucho recelo, lo demoraría para que después de la elección eventualmente lo concrete y anuncie su esposa Cristina.

Al igual que la nueva ley previsional que eleva de $ 4.800 a $ 6.000 el límite del salario para el cálculo del aporte jubilatorio, ahora el gobierno se apresta a hacer lo mismo con el descuento salarial de los trabajadores a las obras sociales.

De esta forma, las obras sociales nacionales gozarían, «en el corto plazo» -según manifestó ayer a este diario el superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli-, de un incremento de sus recursos producto de la elevación del límite salarial que se utiliza para determinar el aporte personal y la contribución patronal.

Esto implicará una rebaja salarial para los trabajadores de altas remuneraciones y un aumento del costo laboral de este segmento del mercado. En el caso del aporte personal a la obra social, el incremento pasará de un máximo de $ 144 a uno de $ 180, o sea, $ 36 más por mes.

Podría estimarse en $ 120 millones anuales el incremento de la recaudación de parte de los mayores aportes de los trabajadores.

Este fue el camino elegido para atemperar el reclamo de las obras sociales nacionales que habían solicitado a la Superintendencia de Servicios de Salud un reajuste del valor de los planes médicos, luego que las prepagas anunciaran los aumentos que iban a aplicar en las cuotas a partir de enero 2007.

Los reclamos de los gremios comenzaron luego del incrementopactado a fines de 2006 con los prestadores (clínicas y sanatorios) de 20% y de éstos con el gremio de Sanidad, liderado por Carlos West Ocampo. Al respecto, cabe recordar que las obras sociales acordaron un reajuste de los aranceles a las clínicas y sanatorios, que fue homologado por la Superintendencia.

En relación con el anuncio de las prepagas, que daban marcha atrás con el aumento de las cuotas, Capaccioli confirmó que los copagos que se comenzarán a aplicar son los que fueron informados a comienzos de año. «Iremos viendo cómo evoluciona el consumo para evaluar cambios en los copagos», explicó el funcionario, quien destacó que «de los 3 millones afiliados a las prepagas, el nuevo sistema sólo afectaba a 450.000 afiliados, porque un millón tenía cobertura de la seguridad social, otro millón corresponde a planes corporativos y, del resto, la mitad pertenece a OSDE, que canceló el ajuste de cuotas».

Dejá tu comentario

Te puede interesar