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Esta suma produce un desplazamiento forzado de las categorías inferiores de todos los convenios, por el achatamiento de los valores que deben abonarse en la base de los mismos. En efecto, como se recordará, el Salario Mínimo Vital y Móvil no corrige los salarios de los convenios, pero si estos últimos se ubican por debajo del primero, hay que pagar la diferencia. El segundo efecto que se produce es el de desplazamiento del resto de la escala, ya que un achatamiento en la base genera el reclamo automático de un grupo de categorías que antes estaban diferenciadas y que ahora tendrán un salario similar. Si bien esta presión habrá que resolverla por la vía de los convenios colectivos o de los contratos individuales, lo cierto es que toda la escala sufre un movimiento ascendente (el efecto cascada o dominó). De allí que si se desplazan los salarios respetando las diferencias porcentuales entre los distintos niveles, tarde o temprano se arrastran los salarios de la supervisión y de los mandos medios.
El primer efecto singular lo produce la conexión entre los salarios fijos y los variables cuando se calculan sobre la base; el segundo, lo dan los adicionales por trabajo extraordinario (horas extra); y el tercero, lo generan las prestaciones complementarias. En un marco como el apuntado, esta nueva interferencia del Estado en los ingresos del sector privado producirá irremediablemente los siguientes efectos: 1) un aumento del costo laboral por el desplazamiento de los ingresos como hemos reseñado más sus consecuencias en las cargas sociales e impuestos al trabajo; 2) una reanimación de los conflictos individuales y colectivos en procura de mejorar los ingresos, en parte por razón del achatamiento de las escalas, en parte por la lógica aspiración del personal de mantener los ingresos diferenciados en función de las categorías y de las competencias, funciones y jerarquías; 3) se volverá a las negociaciones por empresa, por sector, por región y por actividad de cada convenio para readaptar los nuevos parámetros mínimos a las categorías invadidas por los tres componentes ya analizados; y 4) se producirá indefectiblemente la traslación de los mayores costos a los precios. Llama la atención esta nueva intervención del Estado en un marco en donde las reglas anunciadas sólo referían a la búsqueda de nuevos parámetros salariales en función de la negociación colectiva y del marco que admita el mercado en su proceso de recuperación.
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