El Gobierno porteño presentó hoy una nueva versión del Presupuesto de la Ciudad para el 2007 ante la Legislatura, con déficit cero y sin emisión de deuda, en lo que representa un golpe de timón respecto de la iniciativa lanzada por el renunciado ministro de Hacienda Guillermo Nielsen, que incluía un desequilibrio superior a los 1.000 millones de pesos.
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El nuevo proyecto, presentado por Sergio Beros, el sucesor de Nielsen -a quien el proyecto anterior le costó el cargo-, prevé un recorte de 513 millones de pesos en los gastos.
Esta versión más digerible para los legisladores opositores y mejor vista desde la Casa Rosada, contempla gastos por 9.361 millones de pesos y deja de lado el permiso pedido originalmente para emitir deuda por 660 millones de pesos.
La presentación se concretó ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Legislatura porteña.
No obstante, también hubo críticas desde la oposición, ya que la legisladora macrista Soledad Acuña advirtió que el Poder Ejecutivo porteño "está haciendo una transferencia de responsabilidades políticas hacia los legisladores, ya que vamos a tener que reasignar partidas por 256 millones de pesos que reclaman los diferentes ministerios".
Beros respondió que si bien en el nuevo presupuesto se revisaron los números a nivel "macro, pero no ministerio por ministerio, eso no significa una transferencia de responsabilidades" a los legisladores.
El funcionario dijo que el objetivo fue alcanzar un "presupuesto equilibrado, que logramos sin modificar los programas sustantivos del gobierno y la seguna meta es que no vamos a emitir deuda pública nueva".
Beros precisó que esta prevista una rebaja en el gasto de 513 millones de pesos, ya que el ejercicio elaborado por su antecesor era de 9.874 millones de pesos, y aclaró que no serán tocadas las partidas de Educación, Salud y Derechos Humanos y Sociales.
El ministro calculó que en 2007 ingresarán unos 555 millones de pesos más a través de Rentas, por una mejora en el cobro de impuestos, y 214 millones por ejecuciones fiscales por sentencia firme.
Beros dijo que la política será "perseguir al contumaz incumplidor" y enfatizó que "es una decisión del jefe de Gobierno, Jorge Telerman, no aumentar los impuestos, porque no queremos descargar sobre los vecinos esta ineficiencia estructural del Ejecutivo de recaudar mal".
El gobierno porteño también pedirá a la Legislatura que el Banco Ciudad devuelva a las arcas de la Ciudad 88 millones de dólares, que se le prestó en su momento para capitalizarse y pagar deudas.
Beros ratificó que está previsto un recorte al presupuesto anterior en obra pública de 190 millones de pesos.
Además, en lugar de gastar en una sola vez 360 millones de pesos por la compra de 55 vagones de subtes para la linea H, se prorratearán esos pagos, por lo que en el 2007 sólo se utilizarán 90 millones.