10 de octubre 2006 - 00:00

Presionan a textiles por suba de precios

Los empresarios textiles pedirán hoy «racionalidad» a los comerciantes para que moderen los aumentos de la indumentaria que se produjeron entre agosto y setiembre, en el arranque de la temporada primavera-verano. Sucede esto ante la fuerte preocupación del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por el salto inflacionario del mes pasado y la amenaza de bajar aranceles para aumentar las importaciones como forma de presionar a una baja de los precios.

La preocupación por la suba inflacionaria en el sector y posibles represalias oficiales serán algunos de los temas principales en el encuentro que organiza hoy la fundación Pro-Tejer en La Rural. De todas maneras, los empresarios textiles esperan que a partir de este mes o a más tardar de noviembre los valores dejen de aumentar y luego se produzca un retroceso estacional por las liquidaciones, pero que recién impactaría en los índices de enero y febrero.

La ropa aumentó 9% en setiembre y ya había subido 5% en agosto. En el acumulado de los últimos doce meses, el incremento registrado por el índice de inflación asciende a 18%. Hoy los industriales explicarán que el costo de producción aumentó 10,8% durante el mismo período, por lo que la principal responsabilidad de los aumentos al público pasa por las remarcaciones de los comercios minoristas.

Sin embargo, las cámaras que agrupan a los comerciantes se defienden. Principalmente, culpan de las remarcaciones al aumento en el valor de los alquileres. «Es lógico que se produzcan subas tan fuertes en los arrendamientos, porque las renovaciones de este año corresponden a contratos cerrados en 2003, cuando aún estábamos en plena crisis», explican.

Otro de los motivos está vinculado con el aumento salarial que se otorgó a los trabajadores de comercio, de 19%, que está siendo rápidamente trasladado al consumidor. El resto lo hace la demanda creciente del público, que también permite remarcaciones que son aceptadas por el mercado. El Día de la Madre, que se festeja este domingo, también provoca un incremento del consumo en el rubro indumentaria.

Ya Roberto Lavagna como ministro de Economía había amenazado el año pasado con reducir los aranceles de importación a los productos textiles, hoy en 35%. Esta advertencia fue renovada en los últimos días por Moreno, aunque por ahora como una manera de convencer al sector para que no sigan los aumentos. Aldo Karagozian, presidente de la fundación Pro-Tejer, advirtió que «este año la importación del sector textil llegaría a los u$s 1.200 millones. Se trata de un monto incluso más alto que el ingresado en el pico histórico de 1998, cuando entraron u$s 1.100 millones». El mensaje del empresario es que una reapertura indiscriminada afectaría sustancialmente a las industrias textiles y no conseguiría retrotraer los aumentos.

Los textiles temen transformarse casi de un día para el otro de «ángeles a demonios».

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