2 de noviembre 2005 - 00:00

Prevén que subirá más precio de la carne

Miguel Campos
Miguel Campos
Opiniones contradictorias se escucharon ayer sobre los efectos que generarán las restricciones impuestas sobre la faena de ganado en los precios al consumidor y en la renta de los ganaderos.

Mientras los frigoríficos que acordaron con el gobierno sostienen que no van a aumentar los precios al público, los empresarios del sector y consignatarios de hacienda indican que la carne va a subir en las góndolas. Los carniceros, en el medio del problema, sólo esperan que no haya desabastecimiento.

La nueva escala fijada para los vacunos destinados a faena entró ayer en vigencia (aunque en el Mercado de Liniers se operaron algunos terneros, como excepción a la norma concedida por el organismo de fiscalización comercial), lo que elevará gradualmente el peso de los animales hasta los 300 kilogramos a fines de enero próximo.
Y si bien el fin es incrementar la oferta de carne, los ganaderos se quejan porque lo consideran una intervención al mercado.

Las voces que se elevaron ayer fueron muchas y muy diversas. El ruralista pampeano Jaime Murphy, integrante de la nueva conducción de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) advirtió que «el incremento en el peso de los animales destinados a faena generará graves perjuicios a los productores y repercutirá sobre los precios». «El gobierno nacional dice que intenta promover la faena de animales de mayor peso para que haya una oferta más abundante y así poder controlar los precios. Nosotros insistimos en que no hay lugar en el mundo que, con un mecanismo que prohíba, se logre la baja de los precios», dijo Murphy.

• Duda

Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal, Alberto Williams, dijo que el problema a corto plazo es «ver si el mercado va a tener la suficiente cantidad de esa hacienda superior a 260 kilos para resolver el problema del faenamiento. El mercado se va a regular esta semana, si entra la cantidad necesaria; no va a haber problemas».

Aunque están en contra de la medida impuesta por el gobierno, el titular de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, sostuvo que serán «momentáneos» los aumentos de precios que se podrían dar a causa del incremento en el peso de la faena, «debido a que los productores están en condiciones de incrementar la oferta, en especial si obtienen desgravaciones impositivas u otras medidas de largo plazo». Las entidades del campo y las consignatarias presentaron al gobierno una propuesta para aumentar la oferta de hacienda vía desgravaciones impositivas y estímulos fiscales. Pero no obtuvieron respuestas de parte del secretario de Agricultura, Miguel Campos.

Para Miguens, la restricción que rige desde ayer « distorsiona el mercado» porque «nadie sabe qué va a pasar» con los consumidores que compran carnes jóvenes y tiernas. En efecto, desde mañana comenzaría a escasear la carne de ternera en las góndolas.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Consignatarios de Ganado,
Carlos Pujol, aseguró que la prohibición de faenar, por ahora, vacunos con un peso menor que los 260 kilos provocará que «por un tiempo desaparezca carne de ternera de las góndolas», pero descartó que haya un ajuste en los precios al consumidor a raíz de esa medida. Además, agregó que «como la carne de ternera pertenece a animales con un peso menor a los 260 kilos, este tipo de categoría va a desaparecer, y los consumidores tendrán que acostumbrarse a eso». «Esto no quiere decir que no haya más carne tierna. Simplemente que a partir de ahora los cortes serán un poco más pesados de lo que estamos acostumbrados». Para Murphy, de CRA, «la medida no bajará los precios del producto, sino que generará un trastorno en el ciclo de producción, porque las políticas no se modifican de un día para otro sino que requieren de un proceso que, en algunos casos, lleva años».

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