El equipo económico definió ayer un optimista panorama tributario para julio, que incluye un posible incremento de más de 10% para el mes y que a priori le permitiría proyectar para el resto del año un aumento anual de entre 6% y 10%. Si bien estos dos aumentos significan una buena noticia, deben tomarse con prudencia ya que se trata de un porcentaje nominal y provocado fundamentalmente por la acción cruzada de los derechos a las exportaciones, de los efectos de la inflación en el IVA y de lo que aporte mensualmente el impuesto al cheque. Si todo sale bien, recién en el primer semestre de 2003 podría haber algún tipo de aporte vinculado a una posible reactivación de la economía.
Según los datos que terminó de definir ayer la Secretaría de Hacienda, que dirige Jorge Sarghini, en julio de 2002 se podrían obtener entre 4.300 y 4.500 millones de pesos como piso, lo que le permitiría mostrar al equipo de Roberto Lavagna por primera vez un aumento de dos dígitos. La clave de este incremento es que en julio de 2001 la situación de los ingresos impositivos fue mala ya que se obtuvieron sólo 3.858,2 millones de pesos, lo que significó el primer registro por debajo de los 4.000 millones de pesos (en ese momento también dólares) en más de cinco años.
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El dinero que se espera para julio de 2002 provendría de las mismas tres fuentes que vinieron sosteniendo la recaudación en los últimos meses. Habrá, como también ocurrió en mayo y junio, un alto volumen de liquidación estacional de exportaciones (proveniente fundamentalmente por la cosecha fina), lo que aportará por lo menos 450 millones de pesos. El impuesto al cheque continuaría con un promedio diario de más de 18 millones de pesos, lo que permitiría proyectar unos 400 millones de pesos para todo julio.
Finalmente, el IVA seguiría con signo positivo en la comparación interanual. Más si se tiene en cuenta que en julio de 2001 los ingresos fiscales llegaron a los 1.264 millones de pesos y que no habría mayores problemas para que la AFIP de Alberto Abad obtenga por lo menos unos 1.300 millones de pesos este mes por esta fuente. Como contrapartida, continuará sin reaccionar el Impuesto a las Ganancias, que nuevamente no permitiría recaudar mucho más de 800 millones de pesos. La buena noticia es que también fue malo julio de 2001 para este tributo, ya que se obtuvieron sólo $ 747,4 millones.
Sobre la base de la recaudación del primer semestre del año y a partir de las proyecciones para los últimos seis meses de 2002, desde la Secretaría de Hacienda se terminó de confeccionar una proyección para todo el año sobre la evolución de los ingresos impositivos. Ahora se cree que en 2002 se obtendrían entre 48.000 y 50.000 millones de pesos, lo que implica un incremento de entre 6% y 10% contra lo que se consiguió en 2001. Estos números serán presentados hoy por el equipo de Lavagna ante los enviados del Fondo Monetario Internacional.