La compra del Citigroup por parte del fondo de inversiones de Abu Dhabi no constituye la primera vez que este banco está en la mira de un inversor árabe. Su primer accionista ya era el príncipe Alwaleed bin Talal, que poseía 3,6% de la entidad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Este príncipe saudita, que adquirió su participación en 1991 cuando el banco luchaba con las pérdidas en Latinoamérica y el colapso del mercado inmobiliario en Estados Unidos, era hasta ayer el mayor accionista, con una participación de alrededor de u$s 6.000 millones. Hace diez días, Alwaleed otorgó una entrevista telefónica a la cadena CNN en medio del desierto árabe. En ese momento, cuando las caídas en las ganancias del Citigroup eran noticia, el príncipe las desestimó. Así, indicó que de tratarse de un hecho aislado, serían sólo «un hipo».
Sin embargo, afirmó que cuando se enteró de las posteriores pérdidas, la situación cambió rotundamente. «Es inaceptable que digan que se espera una normalización en el cuarto trimestre y tres semanas después anuncien nuevas caídas por u$s 11.000 millones».
Dejá tu comentario