Coninagro, una de las entidades menos combativas del sector agropecuario, dio a conocer ayer su postura sobre la medida anunciada por el gobierno de subir cuatro puntos porcentuales las retenciones a la soja y sus derivados para mantener los precios de la canasta básica.
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«Apoyamos la creación del Fondo y esperamos que nuestro dinero llegue efectivamente al consumidor. Que el objetivo se cumpla con claridad. Por una parte, que el hombre de campo perciba por su producción un precio justo. Por la otra, que el aporte sirva para combatir la inflación y que llegue realmente al consumidor evitando que se diluya en la cadena de comercialización», sostuvo Coninagro en un comunicado de prensa, acercándose así a la posición de la Sociedad Rural Argentina.
«La mayor cosecha y el incremento de los precios internacionales son elementos suficientes para crear el Fondo pretendido sin gravar una vez más al productor.
Lamentablemente no se procedió en ese sentido», expresó la entidad.
«Pretender que el sistema se alimente con una nueva retención a la soja es una presión adicional sobre la economía del sector y una clara transferencia de recursos», sostuvo Coninagro.
«Proponemos la discusión y el diálogo donde prevalezca la equidad y se compatibilicen las necesidades alimentarias de los argentinos con el reconocimiento al trabajo y al esfuerzo que significa la producción agropecuaria», afirmaron desde la entidad.
«Esperamos que el fondo creado por el gobierno sea reglamentado y organizado eficientemente para evitar efectos no deseados. La transparencia debe primar en la decisión. La fiscalización de los aportes debe también preverse en su implementación. Insistimos en la necesidad de lograr, entre todos, políticas que le den sustentabilidad y previsibilidad a la producción agropecuaria», finalizó Coninagro.
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