9 de julio 2002 - 00:00

Programa de obras se financia en parte con planes Trabajar

Programa de obras se financia en parte con planes Trabajar
El viernes próximo, Eduardo Duhalde anunciará finalmente el plan de obras públicas que -según fuentes del gobierno- implicaría inversiones por unos $ 1.000 millones y la creación de unos 200.000 puestos de trabajo.

Y si bien el plan no se aproxima ni remotamente al faraónico plan de Infraestructura -pergeñado por Nicolás Gallo, quien era la mano derecha de Fernando de la Rúa-, al menos debería servir para reactivar -de manera limitada, es cierto- una de las ramas más castigadas por la crisis: la construcción.

Todo el plan depende de la firma de un decreto que reconocerá «mayor valor» (léase actualización de costos por inflación) a las empresas constructoras. La norma está en la SIGEN, ya tiene la rúbrica del ministro Roberto Lavagna y sería firmada por Duhalde antes del viernes.

El decreto contiene una compleja fórmula mediante la cual se calculará la incidencia de cada uno de los insumos de una obra (personal, cemento, combustibles, etc.) sobre su costo final; ese índice sólo se gatillará a partir de que se acumule 10% de inflación (sea el período que fuere) y se aplicaría sólo hasta 90% del guarismo que arroje (el restante 10% se le bonificaría al Estado).

El plan consta de tres grandes ramas:

• Obras hídricas contra inundaciones; obras viales.

• Viviendas.

• Obras chicas a escala municipal.

Según
Hugo Toledo, asesor presidencial que funciona casi como un «supersecretario» de Obras Públicas, el plan fue elaborado a lo largo de tres meses con Jorge Desimone (secretario del área), Oscar Quiroz (subsecretario), Antonio Amicarelli (Recursos Hídricos) y Pablo Plables (vivienda). «La gran mayoría son reanudaciones de obras interrumpidas desde fines del año pasado por falta de financiamiento», dice Toledo.

El primer ítem comprende -entre otras- grandes obras como
la terminación del puente Victoria/Rosario, la autopista Córdoba/Rosario, la finalización de la Circunvalación de Rosario; el final del Paso de Jama (en la provincia de Jujuy); la Ruta 38 en Tucumán.

• Fondos

Los fondos para estos proyectos saldrán en parte de préstamos ya otorgados por el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El tramo estatal será sufragado con los fondos específicos que gravan el gasoil ( 7% del precio) y las naftas ($ 0,05 por litro).

Por tomar sólo un caso, cabe recordar que el
Paso de Jama -que será, cuando funcione, el único transcordillerano no afectado por las nevadas- consta de un tramo argentino y otro chileno, y ambos debían estar terminados hace algo menos de un año. El chileno lo está, pero el argentino sigue inconcluso por falta de fondos estatales (la financiación BM/ BID está otorgada).

También habrá obras hídricas contra inundaciones en
La Pampa, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza, que implicarían un gasto cercano a los $ 75 millones. Además, hay una partida presupuestaria aprobada por el Congreso de $ 300 millones, que se destinará a todo el plan.

La tercera «pata» del proyecto es el denominado
«PROFAI» (Programa Federal de Acción Inmediata); el mismo prevé alrededor de 1.400 obras chicas y medianas (de menos de $ 500.000) a realizarse en municipios de todo el país. «Se harán utilizando la gente que cobra los planes Trabajar y el Jefas y Jefes de Hogar; el Estado aportará además 40% del valor de los materiales», adelanta Toledo. El funcionario estimó que empleará a unas 75.000 personas. Se trata, según Toledo, «en su gran mayoría de reanudación de trabajos, y son repavimentaciones, cunetas, bacheo, etcétera».

El proyecto de viviendas, en tanto, prevé la terminación de unas 53.000 unidades en todo el país, y daría trabajo a otras 80.000 personas; en este caso, también percibirán el plan Trabajar o Jefas y Jefes de Hogar, pero las empresas completarán los salarios hasta llegar a los de convenio de la UOCRA, y que todavía están vigentes. «Creemos que en sesenta días podríamos dar inicio a estos trabajos», asegura Toledo.

• Espera

Por su parte, Munir Madcur, vicepresidente segundo de la Cámara Argentina de la Construcción, admitió que «no tenemos todos los detalles del proyecto; esperamos el anuncio del Presidente para saber en dónde estamos». Madcur se pronunció a favor del método «complejo» para recalcular los contratos por inflación. «En algún momento se habló de dividir las obras en cinco categorías, determinar un coeficiente para cada una y aplicar ése según corresponda; creo que el que está en el proyecto de decreto es más razonable y equitativo.» El empresario reconoció también que «si bien no es lo ideal, al menos es un comienzo».

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