Todavía hoy puede ser peor, casi se descuenta el temor a los apagones. Secuela y complicación desde que anoche empezaron a registrarse cortes en Barrio Norte, Belgrano, Palermo, Villa Pueyrredón y Villa Urquiza. También en el conurbano bonaerense (Martínez, Pilar, Avellaneda y Lomas de Zamora). La explicación: no resistió la red del sistema eléctrico los 33 grados continuados de temperatura durante 48 horas. Si el gobierno se jactó hasta ayer frente a los «agoreros de siempre» que anticipaban una crisis energética, los numerosos cortes de la víspera y lo que se supone ocurrirá hoy dan vuelta esa optimista versión oficial.
Se dirá con razón que no es falta de electricidad (todavía) y que estallan los sistemas -se sobreexigen los cables- porque las empresas privadas no han invertido.Y, por su lado, éstas sostendrán que el gobierno, al bloquearles sistemáticamente la adecuación de tarifas (congeladas desde 2002), ha sido responsable de esta nueva situación. País parcialmente a oscuras, sin heladeras ni servicios mínimos, comienza a acostumbrarse a soportar que también lo engañen con la titularidad de la culpa, responsabilidad que nadie asume y que, por lo tanto, es de otros. Gran labor de los profesionales mediáticos que operan en el sector privado y, naturalmente, en el público. Como la energía es barata, se la dilapida. El gobierno ni atiende esa realidad. Tampoco se inquietó para que grandes empresas suspendan, temporalmente, su producción: una forma de cuidar los servicios esenciales de los ciudadanos. O de buscar energía alternativa, más cara pero de utilización no duradera. Eran variantes a la estricta política de no permitir aumentos de tarifas, confiando además en que el clima también es argentino. Desde hace dos días no lo es, parece que hoy tampoco.
La demanda de electricidad alcanzó ayer un nuevo nivel récord en el área metropolitana Buenos Aires, acompañando la ola de calor que se vivió por segundo día consecutivo. Como contrapartida, empezaron a aumentar los cortes de luz con respecto a jornadas anteriores y a los valores promedio.
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Hubo interrupciones del servicio en Barrio Norte, Palermo, Belgrano, Villa Devoto, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza, Villa Crespo, Villa del Parque, Martínez, Avellaneda y Pilar, siempre considerando sólo Capital Federal y Gran Buenos Aires.
Aunque no se puede anticipar qué ocurrirá hoy con un tercer día hábil consecutivo de alta temperatura, hasta ayer todavía no se había llegado a la crisis o el colapso de las redes de distribución del área metropolitana, lo que considerando experiencias de años anteriores, implica la salida de servicio de unos 50 a 60 cables de media tensión, equivalentes en términos promedio a 100.000 domicilios sin luz. A esta cifra todavía habría que sumarle unos 600 cortes en baja tensión que implican otros 10.000 usuarios sin servicio.
Pico histórico
Ayer, el área metropolitana registró la mayor demanda de la historia con un consumo de 6.933 megavatios a las 21 horas y sin expectativa de una disminución importante durante la noche.
El récord anterior se había registrado el 2 de agosto con 6.816 megavatios, y para épocas de calor el 21 de febrero con 6.732.
A nivel de todo el país, la demanda tuvo un fuerte repunte durante el día, culminandoa la hora pico de las 21 con un consumo de 17.150 megavatios, por debajo del récord histórico de 17.395 que se produjo el 31 de julio.
Fuentes de las empresas Edenor y Edesur aseguraron que «las redes están respondiendo bien al crecimiento de la demanda, porque hay más cortes que en días de temperaturas moderadas, pero todavía no se llegó a las situaciones críticas características de esta época de diciembre y segunda quincena de febrero».
De todas formas, hoy las interrupciones del servicio podrían aumentar porque aunque se pronostican lluvias no habrá descenso de la temperatura y se alcanzará de nuevo una máxima cercana a 34°. La seguidilla de tres días de calor satura las instalaciones eléctricas y no les da tiempo para enfriarse por lo cual hay más posibilidades de que fallen.