El proyecto de integrar a estos países de tan diferente origen en una rueda de negociaciones única, en realidad, no es nuevo. Desde hace varios años y sin publicidad estaba en estudio en Ginebra, en la sede que la UNCTAD tiene en la ciudad suiza, donde Lavagna tomó contacto en sus días de embajador de la Argentina ante la UE, durante el gobierno de Fernando de la Rúa. Más atrás en la historia, era una vieja idea del economista argentino Raúl Prebisch, uno de los fundadores de la CEPAL y desarrollador de la teoría «Centro-Periferia», que tanto entusiasmó a los economistas estructuralistas. Algo de esto debe haber entusiasmado tanto a Kirchner como a Lavagna, cultores de este tipo de ideas desarrolladas en los '70 y '80. El proyecto está, sin embargo, lejos del principal economista que sigue Kirchner, Aldo Ferrer, cultor de otra idea: la de vivir con lo nuestro.
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