3 de mayo 2002 - 00:00

Quiebras: Lavagna hoy con diputados

Fue inmediato el impacto en el mercado de la demora del Congreso en cumplir con el «Documento de los 14 puntos» firmado hace 9 días. Era previsible y este diario ayer lo alertó. Tanto la nueva y más seria Ley de Quiebras como la derogación de la ley de «subversión económica» pasaron para la próxima semana. De ahora en más, se complica gratuitamente el país, porque se aleja la posibilidad de un acuerdo con el Fondo Monetario. En 10 días, la Argentina tiene que hacer un pago por u$s 800 millones al Banco Mundial, y esta demora obliga el uso de las reservas del Banco Central, si no se quiere entrar en default con organismos internacionales por primera vez en la historia. La inflación minorista de más de 10% que se anunciará hoy hizo resurgir brotes de dirigismo en el gobierno, y el bajo nivel del equipo del ministro Lavagna alimentó más la incertidumbre reinante. La situación fiscal es tan débil, que hasta se demoran los pagos con LECOP a empleados en varias provincias.

Hoy a las 10, los diputados del bloque PJ que negocian cambios en la Ley de Quiebras se reunirán con Roberto Lavagna para definir los tramos finales del proyecto. Ayer los peronistas Eduardo Di Cola, Rodolfo Frigeri y Omar Becerra informaron a la mesa de conducción del bloque PJ sobre la marcha de la Ley de Quiebras, el nuevo plan BONEX y el futuro del CER, temas a cargo de cada uno. Las negociaciones por los dos últimos proyectos terminarán hoy, ya que existe acuerdo entre el Congreso y el Ejecutivo en que sean sancionados por decretos. Sólo Quiebras se mantendrá en discusión hasta la semana próxima, cuando la comisión de Legislación General intente emitir el dictamen.

Por lo pronto, ayer había expectativas en Diputados con avanzar la semana próxima. El peronismo decidió ayer impulsar una maratónica sesión para el próximo miércoles con el propósito de votar un paquete de proyectos, entre los que se incluyen el de reformas a la Ley de Quiebras, rebajas en el Impuesto a la Transferencia de Combustibles que se aplica sobre el gasoil, la derogación de las jubilaciones de privilegio y hasta hay quienes intentan sancionar el impuesto a las empresas que pesificaron sus deudas.

Para eso, el PJ buscará acuerdos con los diputados radicales para garantizar no sólo respaldo destinado a conseguir los dos tercios para el tratamiento sobre tablas, sino, además, que los proyectos puedan ser votados con un apoyo político suficiente como para dar una señal de apoyo al gobierno de Duhalde.

La decisión de impulsar el paquete de leyes se adoptó en una reunión de bloque, que contó con la visita del secretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Economía, Alberto Coto, con quien acordaron que la conducción del PJ se entreviste hoy a las 17 con Roberto Lavagna.

Si bien el justicialismo considera clave lograr una solución para los fondos atrapados en el «corralito» y eliminar la actualización de los créditos por el índice inflacionario, la Ley de Quiebras es el centro de las miradas hacia el Parlamento para poder continuar las negociaciones con el FMI.

• Ratificación

Tanto en el caso del CER como el nuevo plan BONEX, la función del Congreso será la ratificación por ley de los decretos de necesidad y urgencia. Pero Quiebras y la derogación de «subversión económica» deberán ser votadas, y, si es posible, el próximo miércoles.

La prioridad en Diputados será el proyecto de Quiebras donde ya se ha avanzado en el consenso entre el justicialismo y el radicalismo, y mañana habrá una reunión con Lavagna de Economía, para terminar de acordar el texto definitivo de las reformas que tendrá la ley sancionada en febrero pasado. «Con el radicalismo ya hay consenso, ahora habrá que buscar un acuerdo con los funcionarios de Economía, con quienes analizaremos punto por punto», dijo ayer Di Cola.

Si existe acuerdo, el martes habrá un plenario de las comisiones de Legislación General y de Presupuesto y Hacienda, desde hoy acéfala por el ascenso de Jorge Matzkin a ministro del Interior, y se aprobaría el miércoles en el recinto de sesiones.

Hasta ahora, el consenso alcanzado entre radicales y peronistas en la Ley de Quiebras alcanza para reducir los límites de la capitalización forzada de deudas y toma del control de las empresas, más conocido como cram down, por el que se tomará el valor de la empresa de acuerdo con sus activos y no con el valor contable. Además, se dan mayores facultades al juez para dirimir en el momento de la homologación de acuerdos entre acreedores y se intentará prorrogar el plazo de 180 días de suspensión de ejecuciones para que corra desde la sanción de esta nueva ley y no desde febrero. Pero, para liberar el camino final, Lavagna deberá dar hoy el sí definitivo.

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