La brasileña AmBev (nacida de la fusión entre Antarctica y Brahma) pagará u$s 346,4 millones por 37,5% de las acciones de QUINSA (Quilmes Industrial SA), controlante de Cervecería y Maltería Quilmes, la principal cervecera argentina. En la transacción están incluidas todas las instalaciones industriales que tiene AmBev en la Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay. La adquisición de 37,5% de las acciones le dará 36% de los votos en QUINSA, que -al menos en esta primera etapa- seguirá controlada por la familia Bemberg, fundadora de Quilmes. En los próximos siete años, sin embargo, esta situación podría modificarse y AmBev tomar el control del grupo, que se consolidará como una sola empresa.
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El anuncio fue hecho ayer por Agustín García Mansilla, CEO de QUINSA, y Vitorio Demarchi, co-chairman de AmBev. La operación, a partir de la cual se creará la tercera cervecera mundial, sólo superada por la estadounidense Anheuser Busch (Budweiser) y la belga Interbrew, deberá ser aprobada por la Comisión de Defensa de la Competencia, dado que Quilmes/Brahma tendrán cerca de 82% del mercado argentino de cervezas. • Deuda neta
García Mansilla descartó de plano que la razón de la asociación entre ambas empresas sea supuestas dificultades de Quilmes para cumplir con el pago de su deuda de corto plazo. «Nuestra deuda neta es de u$s 230 millones, de los cuales u$s 115 millones vencen antes de fin de año. Pero tenemos u$s 140 millones ya disponibles, por lo que no hay tales dificultades», amplió el CEO de Quilmes, Carlos Oliveri. La deuda de Quilmes «en relación con nuestro patrimonio neto es mejor que muchas empresas que cotizan en Wall Street», agregó.
Demarchi y García Mansilla admitieron que venían conversando desde hace más de un año. «Hace dos años y medio que se tomó la decisión de buscar un socio estratégico», dijo el ejecutivo de la local, «y llegamos a la conclusión de que la que más sinergias y valor agregado aportaba era una asociación con un jugador regional».
Por su parte, el empresario brasileño dijo: «Nuestro objetivo es crear una empresa lo suficientemente fuerte como para poder enfrentar el proceso de globalización, una empresa latinoamericana para poder enfrentar a los gigantes del sector. Además, esta asociación es prueba de nuestra confianza en la Argentina y en su pueblo. Este mal momento es de transición, y sabemos que retomará el rumbo del crecimiento».
La nueva conformación del capital de Quilmes, entonces, será 37% de AmBev, 30% de BAC (Beverages Associated Corp., de la familia Bemberg) que de todos modos retendrá 53% de los votos, y el resto flotará en la Bolsa. La integración de las plantas, en tanto, será inmediata: Brahma se fabricará tanto en su actual planta de Luján como en cualquier otra de las que opera Quilmes; por su parte, AmBev se compromete a distribuir los productos de Quilmes en territorio brasileño, pero no hay planes de fabricarlos allí. «¿Si la diferencia en poderío económico entre AmBev y nosotros prenuncia una licuación de nuestra participación en la nueva sociedad? Mire: si la familia controlante tuviera vocación de salir del negocio, ya lo habría hecho», dijo García Mansilla.
Durante los primeros siete años de la asociación, BAC podrá canjear sus acciones por acciones de AmBev (o sea disolver Quilmes y convertirse en socio minoritario de la brasileña), pero a partir de esa fecha la opción de comprar todo el capital de BAC será de AmBev. De todos modos, prever qué sucederá en América latina de aquí a siete años es un ejercicio de ciencia ficción.
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