El nuevo director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, deberá actuar como un "consultor" con América Latina y dar más opiniones que sermones para dirigir una institución más relevante y representativa, estimaron el miércoles varios expertos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"El Fondo hoy tiene que ser un consultor, dar más opiniones que sermones. Y tiene que ganarse el respeto" de una región que ya no depende financiaramente de la institución, indicó el economista Claudio Loser, ex director del FMI para América Latina.
La región fue durante mucho tiempo el principal cliente financiero del FMI, una relación que alcanzó su máxima dependencia en 2003-2004.
Actualmente, no obstante, el papel de prestamista de la institución se ha reducido casi al mínimo, y Latinoamérica probablemente sea el lugar del mundo donde el FMI genera más antipatía.
"Hay una tendencia ideológica a depender menos del Fondo", estimó Loser en una conferencia en la Casa de América Latina en París, al señalar que Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador tienen "una visión muy negativa".
El desafío del ex ministro francés de Economía será "establecer un diálogo inteligente e incluyente con los países en desarrollo" que integran el Fondo Monetario Internacional (FMI), subrayó.
Strauss-Kahn deberá intentar cambiar "la muy mala imagen del FMI, sobre todo en América Latina, donde se le ve como un gendarme financiero que muchas veces adopta decisiones muy duras y donde varios países que siguieron sus orientaciones financieras han atravesado crisis financieras y sociales", apuntó por su lado Alain Rouquié, presidente de la Casa de América Latina en París.
"La relación es como la de una vieja pareja un poco desgastada en la cual incluso se ha sugerido el divorcio, como en el caso de Venezuela", señaló Carlos Quenan, profesor de economía del Instituto de Altos Estudios de América Latina de la Universidad de París III. No obstante, el FMI sigue siendo necesario, apuntó.
Dejá tu comentario