El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se trata de bancos, empresas de transporte, familias terratenientes y clubes de golf que no se inscribieron en ninguno de los planes de regularización ofrecidos por la administración provincial y que -según afirmó el subsecretario de Ingresos Públicos provincial, Santiago Motoya- "podrían pagar si quisieran".
"Son todos multipropietarios, que podrían pagar si quisieran. Tienen propiedades inmuebles y automotores, y otros además tienen barcos o empresas", señaló Montoya.
La publicación de los grandes deudores se llevó adelante tras una campaña antievasión, que logró reducir el número de fuertes evasores de 35 mil a 12.500.
"Este es el grupo que venimos persiguiendo. Logramos algunas cancelaciones parciales y totales, pero sabemos que son un hueso duro de roer", indicó Montoya y agregó: "No logro comprender por qué se dejan llegar a juicio, cuando eso les provoca mayores trastornos".
Según detalló la Subsecretaría de Ingresos Públicos provincial, algo más de 3 mil contribuyentes cancelaron el total del monto adeudado a la provincia, mientras que el resto abonó el 10 por ciento y se acogió a un plan de facilidades de pagos.
De esa forma, el Estado bonaerense logró un reconocimiento de deudas por más de 350 millones de pesos.
La política desarrollada por Montoya y sus hombres incluyó controles a quienes viajaban a Uruguay y operativos sorpresa en distintos centros veraniegos de la costa atlántica bonaerense y rutas provinciales.
Además, los deudores recibieron mensajes de voz en sus celulares que les recordaban que debían regularizar su situación con el fisco y se pidió el bloqueo de más de 230 cajas de seguridad bancaria que se encuentran registradas a nombre de los grandes evasores.
Dejá tu comentario