Los reguladores bancarios aplicaron la hipótesis de una caída del PIB del 3,3% en 2009 en la "prueba de resistencia" de los 19 bancos más grandes de Estados Unidos, y tomaron en cuenta el riesgo de contrapartida, indicó la Reserva Federal (Fed). Los responsables del banco central subrayaron que esta hipótesis no es una previsión de la Fed.
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Los 19 mayores bancos de Estados Unidos necesitan mantener un capital "sustancial" por encima de los mínimos requeridos por las regulaciones para enfrentar un eventual empeoramiento de la recesión, dijo la Reserva Federal.
La FED dijo que las "pruebas de tensión" realizadas en los bancos tienen como objetivo asegurar que las entidades tengan suficiente capital en reserva para poder seguir prestando dinero aún en peores condiciones y no son una medida de su solvencia actual. "Es importante entender que las evaluaciones son un ejercicio de '¿Que pasaría si?' para ayudar a los supervisores a calcular el capital que necesitarían en diferentes potenciales escenarios", dijo la Fed en un documento que explicó los métodos usados por los reguladores.
"Nuestro sesgo es a dar transparencia", dijo el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs. "Creo que verán que algunos bancos entregan algunos de sus resultados y nosotros publicaremos lo que consideremos aplicable", añadió.
El banco central estima que la mayoría de los grandes bancos estadounidenses tienen un nivel de fondos propios "bastante superior" a las exigencias reglamentarias, pero los reguladores consideran "prudente" que conserven capitales excedentarios durante dos años para mayor seguridad.
La prueba también toma en consideración el riesgo "de contrapartida", es decir, el riesgo que hace correr a un banco la quiebra de un socio de negocios.
Las informaciones están contenidas en un documento de unas 20 páginas publicado por la Fed en el que presenta la metodología de la prueba de resistencia realizada por el Tesoro en febrero y cuyos resultados deberían ser publicados en la semana del 4 de mayo.
De los resultados de los tests de resistencia dependerá la continuación de la ayuda pública a los grandes bancos.
Analistas, en tanto, se mostraban preocupados por los niveles de capital que pueden exigirse a los bancos.
"El único resultado posible de estas pruebas es malo. No hay duda que de acuerdo a las reglas nadie caerá, pero habrá quienes reciban algunas advertencias y que podrían anunciar que están bajo tensión", dijo Carl Birkelbach, jefe de Birkelbach Management.
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