Resurrección de la Bolsa
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PERIODISTA: De nuevo el Dow Jones se encarama sobre los 10.000 puntos.Y el NASDAQ sube con furia. ¡Cómo se extrañaban estas fiestas en Wall Street! Cómo no sentir nostalgia si hasta Internet participa.
Gordon Gekko: Es muy notable. Amazon ha dicho que va a perder plata, pero menos que lo pensado, y, gracias a esa confesión, ha trepado más de 40% en un par de ruedas. (El día que esta firma gane un dólar, aunque sea uno solo, va a ser pura dinamita). No está mal dado que las ventas derivadas de su negocio «central» -los libros-se han mantenido estables...
P.: ¿Esta vez la suba tendrá piernas largas?
G.G.: ¿Cómo saberlo?
P.: ¿Usted qué piensa?
P.: Cuando Alan Greenspan sorprendió recortando las tasas...
G.G.: Ese día -el 3 de enero-el NASDAQ trepó 14%.
P.: Más que el jueves último cuando el NASDAQ avanzó casi 9%.
G.G.: Es un movimiento similar. Sin dudas, muy potente.
P.: ¿Cuánto subió el NASDAQ en enero?
G.G.: La suba -de menor a mayor-fue de 27%.
P.:Alentada, si no me equivoco, por las dos bajas de tasas de la Fed.
G.G.: Correcto. Empezó el mes con un recorte de medio punto y cerró con otra reducción de igual magnitud.
P.: ¿Se podrá repetir el rally?
G.G.: ¿Por qué no?
P.: Es que entramos ya en plena temporada de balances... los inversores estarán mirando los números con la lupa.
G.G.: Abril, en ese sentido, es como enero. Se conocen los detalles de los balances del trimestre inmediato anterior. En enero las acciones pudieron sortear esa valla. Transitoriamente, claro. Sabemos lo que sucedió Después.
P.: Hay una pequeña diferencia. ¿Usted no piensa que en abril la Fed vaya a apoyar a la Bolsa disparando una baja, entre reuniones, de la tasa de interés?
G.G.: No creo que la Fed intervenga. Si lo hiciera, sería una sorpresa, por cierto, equiparable a la de enero.
P.: Se me ocurre entonces que el camino resultará mucho más cuesta arriba sin el estímulo directo de la Fed.
G.G.: La única ventaja que yo observo ahora en comparación con la situación de tres meses atrás es que las expectativas se han deteriorado de manera enorme. Estamos entrando en la etapa de los balances con una visión de los negocios que, sin exagerar, puede calificarse como sombría.
P.: Peor aún.
P.: Los precios de las acciones incorporan ya un horizonte muy pobre de beneficios. Quizás una pobreza exagerada. ¿A eso apunta?
G.G.: El umbral de comparación es muy poco exigente. Ha sido recortado una y otra vez. Pese a que la economía consiguió estabilizarse a partir de enero y febrero. Hay un riesgo de exageración, de excesivo pesimismo.
P.: Son los balances de enero a marzo los que se someterán a difusión ¿o me equivoco?
G.G.: Así es. Las compañías han emitido un torrente de novedades negativas ya, los analistas se han cubierto -antes de ver los balances-en sus informes, a tono con la tendencia pesimista de fondo. Así se construye la vara de medición, el umbral definido por las expectativas. Como gobiernan la desazón y el espanto, se lo puede batir aún sin necesidad de atravesar una situación brillante. Fíjese que el rally arranca con un mensaje proveniente de Dell Computer que sólo afirma que la compañía está cómoda con las rebajadas estimaciones de ventas y ganancias hechas poco tiempo atrás.
P.: Si lo entiendo bien, lo que quiere decir es que no se exige mucho.
G.G.: Lo único que el NASDAQ precisa es que las compañías transmitan una sensación no de que los negocios están bien sino simplemente de que se estabilizan. El mensaje de Dell es muy pobre para una acción que se cataloga como de alto crecimiento en condiciones normales. Pero alcanzó para que el papel trepase 13% y, lo que es más significativo, para que el NASDAQ, en dicha rueda, avanzara casi 9%.
P.: Los inversores quieren escuchar que las compañías encuentran un piso en sus negocios.
G.G.: No importa tanto que la situación sea mala como que no siga empeorando. A esta altura, a mi juicio, este dato es mucho más importante que una baja de tasas de la Fed. Por varios cuerpos de distancia.
P.: Cuán razonable es decir que lo peor ya pasó cuando el viernes estamos desmintiendo tropiezos financieros de firmas de primera línea como Lucent o Motorola. O asistimos a la convocatoria de Pacific Gas & Electric, la tercera quiebra en tamaño en la historia de los EE.UU.
G.G.: Por eso es que estas subas pueden ser potentes y espectaculares pero duran poco. Debería resultarle obvio.




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