Desde el 11 de julio cuando el precio del petróleo llegó al récord histórico de u$s 147,27, hubo una tendencia persistente a la baja, aunque con moderados rebotes que no modificaron la línea de caída. No sólo la demanda baja e impacta sobre la cotización, sino que ese hecho desalienta a los inversores que especulaban con los contratos a futuro, en un contexto de creciente vulnerabilidad de otras opciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ahora nadie sabe cuál será el precio en los próximos meses. Llegó a especularse con un valor de u$s 70 por barril, pero como no hay dimensión de la crisis ni cuándo se tocará el fondo, los pronósticos pierden validez.
Junto con el petróleo, caen las acciones de las petroleras y de sus proveedoras, y hay una pérdida de valor de esas empresas que puede derivar en compras hostiles y en una mayor concentración de los activos energéticos. Esto es porque la escasez sigue siendo cierta y el que pueda tratará de ganar posiciones en un mercado que es estratégico.
Reacomodamiento
El primer ejemplo lo dio el magnate Warren Buffett: casi al mismo tiempo que entró al capital societario de Goldman Sachs para salvarlo de la quiebra, ingresó a General Electric.
Este reacomodamiento que se anticipa en el mercado energético se sentirá en la Argentina, pero sin posibilidades de actuar sobre sus consecuencias. La acción de la española Repsol, principal accionista de YPF, perdió ayer 7,19% y cerró a 19,22 euros, cerca de su mínimo histórico. A su vez, su principal tenedor-individual de acciones, la constructora hispana Sacyr bajó ayer 6,12% y lleva acumulada en el año una caída de 56,3%. Sacyr necesita rápidamente deshacerse de las acciones de Repsol por la que tiene una deuda que supera en 1.600 millones de euros, el valor de su parte (20%) en la petrolera que compró en 2006.
El que le compre a Sacyr, difícilmente acepte las mismas condiciones que esa constructora, ya que ésta en la práctica dejó el management en cabeza de los mismos directivos que había ubicado La Caixa antes de reducir su participación.
Una de las preguntas inquietantes es si el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está hoy en condiciones de impedir una OPA hostil sobre Repsol, como lo hizo en 2006 con la oferta de una empresa alemana sobre la eléctrica Endesa. Y en todo caso qué grupo español o afín a La Caixa y a Zapatero está hoy interesado en ingresar a Repsol.
Gas bolivano
La incertidumbre no sólo se refiere a YPF. Una Repsol con nuevos dueños, probablemente se retire de situaciones complicadas como las de Bolivia, por lo cual la Argentina debería olvidarse del gas natural de esa procedencia.
Una baja mayor y sostenida en el precio del petróleo afectará también los proyectos de exploración y desarrollo en nuestro país, debido también a la existencia de altas retenciones a las exportaciones, precios internos controlados y leve expectativa geológica.
La baja del petróleo debería parar por ahora las subas en los combustibles en el mercado local y abaratar también insumos en cuya producción se utilizan crudo o naftas. Este costado favorable es casi nada frente a la incertidumbre y los riesgos que provoca la caída del precio de los hidrocarburos.
Dejá tu comentario