Se confirmó fuerte caída de la producción en marzo
La producción industrial cayó en marzo 4,5% frente a igual mes del año pasado, y acumuló así en el primer trimestre un retroceso de 3,6% contra el nivel de hace un año. Los datos son oficiales, y advierten que si se tiene en cuenta factores estacionales como clima o feriados la caída es más grave aún, de 6%. De esta forma, los datos de la producción manufacturera siguen sin mostrar señales de recuperación. El único informe alentador surge de la encuesta de expectativas de los empresarios, quienes manifestaron mejores perspectivas para el segundo trimestre.
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La producción industrial cayó en marzo en términos desestacionalizados 4,5% respecto del mismo mes de 2000, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De esta forma, los niveles de producción fabriles acumularon una caída de 3,6% en el primer trimestre del año, de acuerdo con el Estimador Mensual Industrial (EMI) que elabora el organismo.
En la comparación con febrero, marzo verificó en términos desestacionalizados una baja de 1,1%. Si la comparación se hace en términos estacionalizados, dado que febrero es un mes de vacaciones, la actividad de marzo alcanzó una suba de 12,6%.
Durante marzo, y en comparación con igual mes del año pasado, la fabricación de productos textiles cayó 30,7%; automotrices 27,7; metalmecánica 21,6 y la elaboración de productos alimenticios y bebidas 5,9%, entre otros.
En la misma línea, el Indice General de Actividad (que analiza la performance de la industria, la construcción, el comercio y los servicios), que elabora la consultora de Orlando Ferreres cayó 2,8% en marzo. En términos desestacionalizados implicó una disminución de 1,6% frente a febrero.
Sostiene el trabajo que «la menor actividad en la industria es la principal responsable de las caídas del transporte y el comercio mayorista, a lo que se sumaron la debilidad del sector agropecuario y de la minería».
La debilidad del consumo se explica por la incertidumbre que predominó durante marzo, cuando el país tuvo tres ministros de Economía, y como consecuencia de la suba del riesgo-país y las tasas de interés. Además, el menor consumo afectó el comportamiento impositivo del PIB, lo que se reflejó en la caída de 11% en términos reales de la recaudación de IVA. También la actividad inmobiliaria se resintió y la cantidad de escrituraciones en la Ciudad de Buenos Aires se redujo en 12%.
Por último, los servicios públicos fueron los únicos que presentaron un mayor crecimiento respecto de lo observado en el primer bimestre, siendo la electricidad el componente más dinámico.




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