4 de julio 2002 - 00:00

Se terminó con un ligero festejo

Se terminó con un ligero festejo
Por si les faltara algo a los escándalos de WorldCom, Martha Stuart, Enron, Dinergy y toda la ristra de empresas que han visto salir a la luz sus chanchullos, ahora le tocó al presidente Bush. No importa que esto sea una jugarreta política o que el presidente sea inocente, lo cierto es que los escándalos en el mercado han llegado a un punto tal en el que cualquiera puede salir manchado. Afortunadamente, ayer los ánimos estaban puestos en algún otro lugar, tal vez pensando en el largo fin de semana que muchos inversores se tomarían. La mañana se inició como tantas otras, con un cúmulo de advertencias de caída de ganancias en distintas empresas, particularmente las tecnológicas y dentro de estas AMD, a lo que su sumaron la tradicional bajada de pulgar de los analistas a otro cúmulo de cotizantes y la intranquilidad frente a un 4 de julio que podría ser el menos festivo en muchos años. El mercado abrió así a la baja, y ante la falta de órdenes al alza, siguió cayendo hasta que a las 11 se marcaban nuevos mínimos en el S&P 500 y el NASDAQ para algo más de un lustro. Por ese entonces, el Dow perdía 1,22%; y el NASDAQ, 1,6%. Con muy pocos cambios hasta las 14, a partir de ese momento se inició una recuperación en los precios que, para cuando sonaba la campana, encontraba al índice de las blue chips en 9.054,97 puntos ganando 0,52%, y al de las tecnológicas subiendo 1,65%. ¿La causa de la suba? Francamente, nada puntual. En el mejor de los casos, podría hablarse de un mercado que se está cansando de retroceder y retroceder sin encontrar su piso. Con la corta rueda del viernes, deberemos esperar a la semana que viene si es así.

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