11 de diciembre 2000 - 00:00

Senado: aprueba ley de infraestructura

Los senadores peronistas quieren adelantar las vacaciones y, por eso, intentarán aprobar mañana 3 leyes clave pendientes: infraestructura, fondo vial y reforma política. Asimismo, se podría prorrogar la licencia sin goce de sueldo del polémico Emilio Cantarero que vence hoy. El salteño se vio forzado a dejar de concurrir a la Cámara alta como consecuencia de una denuncia de la neuquina Silvia Sapag, quien lo involucró en negociaciones supuestamente «irregulares» por el tema combustibles.

Para terminar las sesiones extraordinarias antes del plazo previsto por el gobierno nacional, el viernes 22 de diciembre,
los justicialistas deberán reunir hoy en el bloque a un número considerable de miembros que garantice quórum en el recinto.

En ese encuentro intestino, se definirá también la suerte del salteño, al mismo tiempo que quedará ratificado que -salvo en caso de que presente otra renuncia-el santafesino
Jorge Massat seguirá en la banca, a pesar del reclamo en contrario de Carlos Reutemann. Al habérsele rechazado la dimisión y frente a la ausencia de requisitoria judicial al Senado sobre las causas que se le siguen a Massat, no le pueden sacar tarjeta roja.

Inversiones

El plan de infraestructura, que ya cuenta con media sanción de Diputados, establece la realización de obras públicas por valor de hasta $ 20.500 millones en los próximos cinco años -aunque en lo inmediato las inversiones serán por $ 2.000 millones-. Además la creación de Nicolás Gallo, asegura un sistema de garantía desde la Nación, destinado a bajar la tasa de interés para financiar las construcciones, y limita la posibilidad de licitar los emprendimientos menores a $ 45 millones a las empresas nacionales. En tanto que el Fondo Vial permitirá que el Estado atienda las deudas con firmas del sector.

La votación de infraestructura fue pedida expresamente por
Fernando de la Rúa a José Luis Gioja y compañía, el miércoles pasado, durante la visita de la cúpula PJ a Olivos, en víspera del tratamiento del Presupuesto. Los justicialistas se comprometieron a bajarlo al recinto en la semana que comienza el próximo lunes. Pero ahora habría disposición para adelantar los plazos.

A la presión del Poder Ejecutivo Nacional, se sumaron en las últimas horas llamadas de los ministros de Economía de las denominadas provincias chicas (La Rioja, Santiago del Estero, etc.), que arengaron al sanjuanino a poner el pie en el acelerador.


Sin embargo, el plan genera resistencias, especialmente en quienes se sintieron usados por
José Luis Machinea y, al mismo tiempo, no responden al gobernador de su distrito. En el primer caso, sienten que la Casa Rosada los apuró a analizar el Presupuesto 2001 en tiempo récord -menos de 48 horas desde que llegó de Diputados-, con la excusa de que se caía el «blindaje».

Y, una vez que cumplieron con esta solicitud -venciendo la intransigencia de la propia tropa-,
la Alianza no siguió el trámite parlamentario el mismo día que los senadores y pasaron la cuestión para ma-ñana. Como si la urgencia hubiera sido una broma del día de los inocentes. En consecuencia, no habría por qué satisfacer, sin costo alguno, al PEN.

Dificultades

Respecto de las diferencias con los mandatarios de las provincias que representan está claro que no hay interés prioritario en levantar la mano por dinero para obras que no beneficiarán a sus terruños, sino a los que escoja el gobernador. Uno de los casos más representativos es el del pampeano Carlos Verna, titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda y adversario de su comprovinciano Rubén Marín. «Todavía no resolvimos qué vamos a hacer con infraestructura», se limitó a responder a este diario cuando se lo consultó la semana pasada.

Aunque parezca mentira, las mayores dificultades aparecen con la reforma política, la cual generó críticas especialmente de distritos chicos, a los cuales -en principio-se les había fijado montos muy bajos para gastar en campañas políticas. El fueguino
Gerardo Palacios se quejó ante uno de los promotores senatoriales de la iniciativa de Federico Storani (el otro es Carlos Corach), Jorge Yoma, por la ausencia de reglas claras. La ley en debate --que fija la obligatoriedad de internas abiertas para elegir candidato a presidente y vice, entre otras novedades-no determina qué es exactamente una campaña. «Por ejemplo, si yo pego un pasacalles con mi nombre, ¿estoy haciendo proselitismo?», reflexionó Palacios, al poner reparos al proyecto.

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